Lo que hasta hace poco parecía un escenario de ciencia ficción se ha convertido en realidad gracias a avances pioneros en China. Investigadores han logrado revertir tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 en pacientes humanos utilizando terapia con células madre derivadas de los propios individuos, eliminando la necesidad de insulina y medicamentos a largo plazo.
Aunque estos resultados provienen de ensayos clínicos iniciales con un número limitado de participantes, representan un hito histórico que podría transformar el tratamiento de una enfermedad que afecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo.
El caso de la diabetes tipo 1: una joven libre de insulina tras 75 días
En un estudio publicado en la revista Cell, un equipo liderado por el biólogo celular Deng Hongkui de la Universidad de Pekín trató a una mujer de 25 años con diabetes tipo 1 de larga duración. La paciente, diagnosticada hace más de una década, recibió un trasplante de células islet reprogramadas a partir de sus propias células grasas.
Estas células se convirtieron en células madre pluripotentes inducidas (iPSC), que luego se diferenciaron en células productoras de insulina y se implantaron en su abdomen.Menos de tres meses después del procedimiento —específicamente en 75 días—, la mujer comenzó a producir su propia insulina, alcanzando niveles normales de glucosa en sangre.
Ha permanecido libre de inyecciones de insulina por más de un año, con mejoras significativas en su hemoglobina glicosilada (HbA1c), un indicador clave de control glucémico a largo plazo.
El trasplante se realizó en el abdomen para facilitar el monitoreo mediante resonancia magnética, y dado que la paciente ya tomaba inmunosupresores por trasplantes de hígado previos, no se requirieron fármacos adicionales para evitar el rechazo.
Los otros dos pacientes en el ensayo también muestran signos prometedores, aunque se requiere un seguimiento de al menos dos años para confirmar la durabilidad.
Este enfoque resuelve un problema clave de la diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune donde el cuerpo ataca las células islet del páncreas, responsables de producir insulina. Al usar células del propio paciente, se minimiza el riesgo de rechazo inmunológico, un obstáculo común en trasplantes tradicionales.
El caso de la diabetes tipo 2: un hombre curado tras 25 años de enfermedad
En paralelo, un equipo del Hospital Changzheng de Shanghái, dirigido por el investigador Yin Hao, reportó el primer caso mundial de reversión de diabetes tipo 2 mediante terapia celular. Un hombre de 59 años, que había vivido con la condición por 25 años y perdido casi toda la función de sus células islet, recibió un trasplante en julio de 2021. Las células se derivaron de sus propios mononucleares de sangre periférica, reprogramadas en "células semilla" y reconstituidas en tejido islet pancreático artificial.
En solo 11 semanas, el paciente se volvió independiente de la insulina, y tras 33 meses, dejó todos los medicamentos orales para la diabetes, manteniendo función pancreática y renal normales. Este avance, publicado en Cell Discovery, marca un progreso significativo en la medicina regenerativa, ya que aborda la raíz de la enfermedad —la disfunción de las células beta productoras de insulina— en lugar de solo controlarla con tratamientos sintomáticos.
El paciente estaba en alto riesgo de complicaciones graves, como coma diabético, antes del tratamiento.Lo revolucionario: células propias y sin rechazoLo que hace estos avances verdaderamente innovadores es el uso de células autólogas (del propio paciente), eliminando la necesidad de donantes de órganos o fármacos inmunosupresores de por vida.
En ambos casos, los científicos emplearon técnicas de reprogramación celular para crear tejido funcional, un proceso costoso y complejo que tomó más de una década de investigación. China, con la mayor población de diabéticos en el mundo (alrededor de 140 millones), lidera estos esfuerzos, impulsados por la carga sanitaria de la enfermedad.Expertos como James Shapiro, cirujano de trasplantes en la Universidad de Alberta (Canadá), han calificado los resultados como "impresionantes" y "increíbles", destacando el potencial para evitar el rechazo inmunológico.
Sin embargo, advierten que se necesitan ensayos clínicos más amplios para evaluar la seguridad a largo plazo y la escalabilidad.Reacciones en redes sociales y comunidadesLa noticia ha generado un revuelo global en plataformas como X (anteriormente Twitter) y Facebook. Usuarios han expresado entusiasmo, con publicaciones virales destacando el potencial para "cambiar la vida de millones". Por ejemplo, en X, un post de @Kanthan2030 acumuló miles de interacciones al resaltar la cirugía de solo 30 minutos para revertir la tipo 1.
En grupos de Facebook dedicados a diabetes, como aquellos enfocados en tratamientos alternativos, se discuten los hallazgos con optimismo, aunque algunos expresan escepticismo sobre su disponibilidad fuera de China.
Críticos señalan posibles resistencias de la industria farmacéutica, que genera miles de millones en ventas de insulina anualmente, pero no hay evidencia verificable de oposición directa.
Implicaciones futuras: ¿un mundo sin diabetes?
Aunque estos son casos aislados y los ensayos están en etapas iniciales, apuntan a un futuro donde la diabetes se trate desde su origen, no solo se gestione. La Organización Mundial de la Salud estima que la diabetes causa 1.5 millones de muertes al año, y avances como estos podrían reducir esa cifra drásticamente. No obstante, desafíos como el costo, la accesibilidad y la necesidad de más datos persisten. Los equipos chinos planean expandir los ensayos, y colaboraciones internacionales podrían acelerar su adopción global.
Este hito no sólo resalta el liderazgo de China en biotecnología, sino que ofrece esperanza real a pacientes en todo el mundo. Seguiremos monitoreando los desarrollos en esta área prometedora.

