Las autoridades chilenas informaron que los incendios forestales que devastan las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, han dejado al menos 15 personas fallecidas y obligaron a evacuar a más de 50 mil habitantes.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, indicó que las llamas comenzaron la tarde del sábado, en pleno verano austral, con temperaturas extremas y fuertes vientos que permitieron que el fuego se propagara rápidamente, destruyendo varias localidades durante la madrugada.
“Estamos enfrentando un cuadro complejo”, advirtió el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, durante un informe oficial sobre la emergencia. Ante la gravedad de la situación, el gobierno declaró estado de catástrofe en ambas regiones, medida que permite, entre otras acciones, que las Fuerzas Armadas asuman el control de las zonas afectadas. “Todos los recursos están disponibles”, señaló el presidente en un mensaje publicado en la red social X.
Los incendios forestales representan una amenaza recurrente en Chile, especialmente en la zona centro-sur del país. En febrero de 2024, un devastador incendio en los alrededores de Viña del Mar, 110 kilómetros al noroeste de Santiago, dejó 138 muertos, según datos actualizados de la fiscalía.
Las autoridades mantienen los esfuerzos de contención mientras los equipos de emergencia trabajan para proteger a las comunidades y limitar la expansión de las llamas.
