Hermosa y distinguida dama, llena de alegría contagiosa, fabulosa hermana, esposa del gran amigo Pepe Castillo Pombo, entregada madre, trabajadora social y mujer altruista entre otras lindas cosas, es Alicia Mendoza Orozco.

Nació en Cuernavaca, Morelos, el 4 de junio de 1944, su papa fue Alfredo Mendoza Pacheco quien era propietario de la famosa Vidriería Mendoza y su mamá, fue la señora Mercedes Orozco Garay, quien se dedicaba al trabajo hogareño.

Procrearon tres hijos: Víctor, Alicia y José Luis.

A Víctor le gustó jugar futbol desde niño y estuvo llamado al equipo de primera división del América y hoy en día a los 79 años aún juega futbol y vive de su jubilación; Alicia estudió para secretaria y ahora se encarga de su hogar.
 Estudió en la escuela Fray Juan de Zumárraga y la carrera de secretaria con la maestra Gallardo.

Trabajó en la vidriería de su papá durante seis años y comenzó a estudiar corte y confección, ayudando en la costura que hacía su abuelita materna, María Esther Pacheco, con quien Licha vivió desde los seis años y aún la recuerda con mucho cariño.

Durante su juventud se encargaba de sus dos hermanos y en ausencia de sus padres, a pesar de su corta edad, Alicia los llevaba a la escuela, les hacía de comer, veía que estudiaran y cuidaba de ellos.

Vivían en la colonia El Vergel y sus vecinos eran los niños Iragorri: Eduardo, Pepe, Jorge y Enrique; los niños Álvarez cuya familia era dueña de la tienda de confitería en la calle Guerrero del centro de la ciudad.

Admite que ella siempre fue una niña de lo más traviesa y de los 11 años a los 16 la convivencia con sus amigos de la colonia le encantaba.
 Se pasaban el tiempo en la calle y haciendo diabluras.
 Por las noches se subían al techo de su casa y con una moneda de plata atada a un cordón, durante la noche la aventaban al piso cuando alguna persona pasaba frente a la casa e inmediatamente la subían.
 El tintineo de la moneda hacía que esta persona se pusiera a buscarla con un cerillo o a tientas, mientras ella y sus amigos se morían de risa.

En la colonia vivían los Valverde, los Camino, los de la Rosa, los Mora, Los preciado los Márquez, Piti Tabone y muchos otros niños y niñas.
 Aún se recuerda de todos ellos y los ve de vez en cuando.

En aquel tiempo su hermano Víctor, fue llamado a jugar con las reservas del Club América y casi al ingresar lo contrataron en el equipo de primera fuerza; lo llamaron a la selección mexicana a jugar en Estados Unidos y en Europa, pero su carrera de futbolista fue esencialmente en el equipo América, aunque también jugó con varios equipos más.

Su hermano menor José Luis estudió en la Facultad de Arquitectura en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos donde se recibió de arquitecto y continua trabajando en su profesión como en la remodelación de la Notaría No.
 2 del licenciado Hugo Salgado Castañeda y muchas otras construcciones.

A los 16 años, Licha conoció a José Castillo Pombo con quien se hizo novia y así duraron durante siete años.
 Se casaron en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en la avenida Morelos y tuvieron dos hijos: Miriam y José Alfredo.

Pepe su esposo, fue dirigente de la CENOP, presidente del partido de la Revolución Institucional (PRI), Diputado Federal y Presidente Municipal de Cuernavaca.

Licha colaboró con su esposo como presidenta del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) al lado de una gran dama, doña Gloria Almada de Bejarano, a quien recuerda con admiración por su bondad y don de gentes.
 “Creo que fue el mejor tiempo que tuvo el DIF”, aclara.

Entre Pepe y Licha construyeron el DIF Municipal, el cual no existió en los anteriores trienios de Porfirio Flores Ayala y David Jiménez.
 Licha comenzó a buscar financiamiento para la construcción de dicho edificio, que se edificó en la avenida Adolfo López Mateos frente al mercado del mismo nombre.

Su hermano José Luis era el director de Obras Públicas Municipales y tuvo la iniciativa de construir a un costado del DIF municipal, una estancia para los trabajadores de limpia que se encargaban del aseo del mercado, lugar adonde no sólo guardaban sus materiales de trabajo sino que también pernoctaban en un espacio que también les construyeron.
 Licha organizó que el personal del DIF les diera de almorzar y continuaran trabajando.
 Hasta la fecha ahí siguen guardando sus implementos de trabajo.

Para poder reunir fondos para esta obra, Alicia organizó varios conciertos musicales, como el traer al grupo musical de Los Parchis y al famoso cantautor Juan Gabriel.

Su hija Miriam estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Intercontinental (UIC) y trabajó en Viajes Marín con Luis y Carmen Marín.
 Después comenzó a laborar en UNILEVE donde trabajó once años.
 Tuvo una niña llamada Karla quien acaba de cumplir 16 años y el último trabajo de Miriam fue en el colegio Framboyán.
 Ahora es una entregada ama de casa.

Su hijo Pepe es Licenciado en Derecho y Director de Saneamiento del H.
 Ayuntamiento.
 Se casó con Rocío Villavicencio Vega y tienen una hija: Andrea de veinte años que también trabaja en el Ayuntamiento.
 Licha menciona que el trabajar en el H.
 Ayuntamiento ha sido un honor para toda la familia, ya sea en el DIF, en algún puesto municipal, porque ahí se está a la mano para servir a quien lo necesite, como a los niños, a la gente adulta, a los ancianos y en contacto con el resto de la población.

Alicia Mendoza Orozco se dedica a las labores del hogar.
 Adoptó al hijo de su hermano  fallecido, quien recibe tratamiento especial por una disfunción.
 Tiene 50 años y no se vale por sí mismo.
  La labor de Licha es de una completa entrega a su sobrino, además del trabajo de conseguir ropa para los ancianos del Asilo el Buen Señor en Mazatepec, Morelos.

Alicia tiene a un grupo de sus amigas con quien se reúne los miércoles: Gilda Camino, Isabel Toledo, Malena González, Ceci González y Marucha Fernández.
 Asiste a los festejos de estas y otras amigas los días del cumpleaños de cada una y se ríe porque nadie de ellas quiere confesar su verdadera edad.

Le gusta mucho bailar, lo que frecuentemente hacía con su hermano Víctor.
 Es una mujer muy alegre y positiva.
 Generalmente es el alma de las reuniones entre sus amistades.

Hermosa señora, lista para ayudar a quien lo necesita, altruista, colaboradora en la ayuda para un lugar a los trabajadores de limpia del Ayuntamiento en el mercado López Mateos, a un Asilo de Ancianos en cuanto a buscarles ropa para cualquier época del año y en especial en invierno, que es cuando más lo necesitan, agradable persona siempre dispuesta a una sonrisa y a una broma de buen gusto, es la orgulloso cuernavacense Alicia Mendoza Orozco, quien cuenta con el reconocimiento y el respeto de toda la sociedad cuernavacense.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com