A MENUDO se habla del “ingenio del mexicano” para referirse a las mil formas que encontramos para sortear diferentes adversidades, y no es la excepción para efectos en el proceso electoral que nos embiste.

Existe un calendario que debió delinear acuciosamente el árbitro  electoral que es el Instituto Nacional Electoral (INE) y debe aplicar con sus Organismos Públicos Locales (Oples), pero no todo resulta perfecto.

Desde antes de la etapa de “intercampaña” y de la “precampaña” incluso, ya se podían advertir actividades tendientes a la promoción de quienes han querido aparecer en las boletas que se usarán el 1 de julio…

EL “INGENIO del mexicano” aludido líneas arriba también se ha hecho presente para sortear los ordenamientos legales, para sin violentarlos necesariamente tomar ventaja en la promoción hacia los aspirantes.

Cómo negar que al menos un aspirante a la Presidencia de la República tiene no meses sino años en una virtual promoción, sin que ello haya implicado alguna sanción por actos adelantados de campaña.  

¿Han sido violados los reglamentos electorales?, aparentemente no en lo referente a esos actos, y es entonces donde resalta el mencionado “ingenio del mexicano” que le encuentra la forma de salirse con la suya.  

YA METIDOS a la “intercampaña”, donde nada debe ser promoción, la presencia de los más perfilados a aparecer en las boletas de votación no ha faltado; alias, se las han ingeniado para seguir en imagen pública.

De cierto, este periodo que antecede la verdadera campaña no ha sido para que cada partido defina a sus candidatos, sino para sacarle la vuelta a la regla para la promoción, pues de antes estaban muy claros.

Es decir, una vez más ese “ingenio del mexicano” ha servido para que cada quien en su espacio y creatividad busque estimular las filias a favor propio y, claro que sí, las fobias para los adversarios en la carrera.

TAL VEZ, sí, solo tal vez, valdría que para la próxima elección se tomara experiencia del juego que se hace de las reglas electorales y, en todo caso, crear un esquema más libre, que no rete al “ingenio del mexicano”.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1