Jiutepec.– En un acto que resalta la audacia de la delincuencia organizada y la vulnerabilidad incluso de los espacios sagrados, un sacerdote fue víctima de un violento asalto la noche del viernes en la colonia Otilio Montaño, en el municipio de Jiutepec. El robo de su motocicleta BMW G 310 GS de color gris, con placas 01RBL2, no solo dejó al clérigo ileso pero aterrorizado, sino que generó una ola de alarma entre feligreses y vecinos, subrayando que ni la iglesia se salva de la delincuencia galopante en Jiutepec. Este incidente se suma a una serie de robos de motocicletas que azotan la región, donde la percepción de inseguridad supera el 70% en espacios públicos, según datos del INEGI.
Detalles del Asalto: Un Ataque en las Inmediaciones de la Iglesia San José Obrero
De acuerdo con reportes iniciales y testimonios recopilados, el sacerdote –cuya identidad se mantiene en reserva por motivos de seguridad– salía del templo de San José Obrero alrededor de las 8:00 PM cuando fue interceptado por al menos dos sujetos armados. Los delincuentes amagaron al religioso con un arma de fuego y realizaron una detonación al aire para intimidarlo. En cuestión de segundos, despojaron a la víctima de su vehículo y huyeron con rumbo desconocido, dejando atrás un eco de miedo en la comunidad.
"Afortunadamente, el padre no resultó herido físicamente, pero el impacto emocional es profundo. Esto no solo afecta a un hombre de fe, sino a toda la parroquia que ve en la iglesia un refugio seguro", comentó un feligrés anónimo que presenció el suceso.
El robo ocurrió en una zona residencial cercana al templo, conocida por su tranquilidad relativa, pero que en los últimos meses ha visto un incremento en asaltos similares.
La motocicleta robada es una BMW G 310 GS, modelo adventure de color gris metálico, con placas de circulación 01RBL2. Este vehículo, valorado en aproximadamente 150,000 pesos, era utilizado por el sacerdote para sus labores pastorales en comunidades aledañas.
Ola de Robos de Motocicletas en Jiutepec
Este no es un caso aislado. Jiutepec, uno de los municipios más afectados por la inseguridad en Morelos, ha registrado un aumento del 31% en robos a casa habitación con violencia y un 27.5% en extorsiones durante 2025, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En particular, los robos de motocicletas se han convertido en una plaga, con videos virales captando asaltos en colonias como Vista Hermosa, Lomas de Jiutepec y Bugambilias. Solo en el último semestre, se reportan al menos 50 incidentes similares, donde delincuentes armados interceptan a víctimas en plena vía pública, como se evidencia en grabaciones compartidas en redes sociales.
Estadísticas del INEGI revelan que el 63.7% de los habitantes de Jiutepec se sienten inseguros en las calles, mientras que el 65% percibe riesgo en el transporte público.
Municipios vecinos como Cuernavaca y Yautepec enfrentan problemas similares, con bandas organizadas operando con impunidad.
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Percepción de inseguridad en calles |
63.7% |
INEGI |
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Incremento en extorsiones |
+27.5% |
SESNSP |
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Robos a casa habitación con violencia |
+31% |
SESNSP |
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Reducción en homicidios dolosos |
-26% |
SESNSP |
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Hogares afectados por robo/extorsión/fraude |
30.8% (nacional, similar en Morelos) |
INEGI |
Estos datos pintan un panorama alarmante: la delincuencia galopante no respeta ni a las figuras religiosas, exacerbando el temor en una comunidad donde el vandalismo (40.6%) y el consumo de drogas en las calles (41.1%) son conductas cotidianas.
Impacto en la Comunidad: Alarma y Llamado a la Acción
El asalto ha generado indignación en redes sociales, donde usuarios comparten videos de robos similares en Jiutepec, exigiendo mayor presencia policial.
"Es inaceptable que ni siquiera cerca de una iglesia estemos seguros. ¿Dónde están las autoridades?", posteó un vecino en X (anteriormente Twitter).
La parroquia de San José Obrero, un pilar en la colonia Otilio Montaño, ahora se ve envuelta en un clima de desconfianza, con feligreses temiendo asistir a misas nocturnas.
Autoridades de la Fiscalía General del Estado de Morelos han iniciado una investigación, pero hasta el momento no hay detenidos.
Se presume que los asaltantes forman parte de una banda local dedicada al robo de vehículos de dos ruedas, que luego son vendidos en el mercado negro o desmantelados para partes.
