Jojutla.- Cuatro hermanos menores de edad, reportados como desaparecidos en la zona rural de Acapulco, Guerrero, fueron localizados sanos y salvos en el municipio de Jojutla, tras un operativo coordinado entre autoridades federales y estatales. Fuentes oficiales y reportes preliminares indican que los niños huyeron de su hogar por presuntos maltratos físicos de su padre, buscando refugio con un familiar materno en esta localidad morelense.
Los menores, identificados como M. "N" de 13 años, G. "N" de 12 años, J. G. "N" de 10 años y Y. "N" de 8 años, desaparecieron el pasado 17 de septiembre en la comunidad de El Kilómetro 30, en Acapulco.
Según testimonios recopilados por autoridades, los niños caminaron hasta la carretera federal y pidieron "raid" (aventones) a conductores para llegar a Jojutla, donde sabían que vivía su abuelita o abuelo materno.
El trayecto de aproximadamente 244 kilómetros fue recorrido por los menores sin incidentes mayores, y no se reporta que hayan sido víctimas de ningún delito durante su viaje.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero, en colaboración con la FGE de Morelos, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR), activó protocolos de búsqueda inmediata tras la denuncia de desaparición presentada por el padre de los niños.
El Gabinete de Seguridad federal confirmó que, mediante labores de inteligencia e investigación de campo, los menores fueron ubicados el lunes 22 de septiembre en Jojutla, en compañía de su abuelo o un tío, dependiendo de las versiones preliminares.
"Se presume que se alejaron del entorno familiar debido a posibles actos de violencia física por parte de su padre", detalló un informe del Gabinete de Seguridad.
Una vez localizados, los niños fueron resguardados por la Fiscalía de Morelos y sometidos a evaluaciones médicas y psicológicas, conforme al Protocolo Homologado de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
El fiscal general de Morelos, Edgar Maldonado Cevallos, confirmó que los menores ya fueron reintegrados a su familia en Guerrero, sin que se detectaran signos de abuso adicional durante su ausencia.
Sin embargo, las fiscalías de ambos estados continúan indagando las circunstancias exactas de la huida, incluyendo posibles imputaciones por violencia familiar contra el padre.
El caso generó alarma en redes sociales y medios locales, donde se difundieron alertas de búsqueda desde el 20 de septiembre.
Reportes en plataformas como X (antes Twitter) destacan que los niños huyeron por presunto maltrato y buscaban llegar específicamente con su abuelita en Jojutla.
Autoridades enfatizaron la importancia de la coordinación interinstitucional para resolver el caso en menos de una semana, y reiteraron su compromiso con la protección de menores en situaciones de vulnerabilidad.
Hasta el momento, no se han revelado más detalles sobre el familiar con quien se encontraban los niños, ni sobre posibles medidas de protección a largo plazo. La investigación sigue en curso para verificar los alegatos de abuso y garantizar el bienestar de los menores.
