Siguenos en
    

Sufren pobreza alimentaria 390 mil morelenses

CUERNAVACA, MORELOS.- Como la muerte, el hambre no respeta sexo ni edad. Tampoco distingue si sus víctimas viven en el campo o en la ciudad. Es un torbellino insaciable que a diario arrastra a más de 390 mil morelenses que no tienen un taco para llevarse a la boca.
Para combatir la hambruna, con el decreto constitucional por el que se establece el Sistema Nacional Para la Cruzada Contra el Hambre (Sinhambre), publicado el 22 de enero en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el gobierno federal se dispuso a “eliminar la desnutrición infantil” y lograr “cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada”.
El inicio fue la cobertura en los 400 municipios y localidades de México donde se registran las zonas con mayor índice de pobreza. Según el gobierno, en las 32 entidades federativas habitan 7.4 millones de mexicanos que carecen de acceso a la alimentación; 3.67 millones viven en zonas urbanas y 3.73 millones en zonas rurales.
Sin embargo, en Morelos, los niños de Milpillas no verán ni una despensa de beneficio, ya que el programa sólo está dirigido a aquellos que viven en colonias marginadas como Los Patios de la Estación, la Lagunilla, Antonio Barona, o el Chiflón de los Caldos, entre otras demarcaciones de Cuernavaca.
Los pepenadores y sus hijos no tuvieron suerte. Tal vez tendrán que esperar a que su colonia cumpla 30 años más, o a que algún alcalde honesto del Ayuntamiento de Temixco (municipio al que pertenecen) cumpla sus promesas de campaña y los provea de alimentos, alumbrado público, drenaje, agua potable, calles pavimentadas, escuelas, centros de salud, vivienda digna, y… empleos, si es que se puede.
Mientras tanto, en las desoladas calles de tierra se verán a niños descalzos que caminan hacia la tienda que está hecha con láminas de cartón, sólo para comprar 2 o 4 pesos de frituras con salsa, y así calmar por un momento su hambre.
Hasta que se les termine la bolsa, deberán esperar a que sus padres regresen de la pepena para comer alguna carne congelada que encontraron en la basura, o tendrán que repetir el plato de frijoles que un día antes comieron y cenaron.
No es que se exagere sobre los hábitos alimenticios de los que viven en la colonia de pepenadores: doña María Inés Sánchez es una de ellos, y lo explica: “¿Qué comemos? Lo que Dios nos da a entender y para lo que nos alcanza. Ahora sí que sopa, frijolitos, o de repente papas, porque salen más baratas y hasta del mismo tiradero. A veces se encuentran carnes congeladas, las traemos a casa y gracias a Dios no nos hacen daño. ¡Creo que ya todos nos hicimos inmunes!”.

Situación actual
Para que los 120 pepenadores de Milpillas reciban apoyo de cualquier institución o autoridad, quizá deberán registrar miles de habitantes para obtener el distingo de ciudad y acceder al beneficio que sólo recibirán 76 mil 894 personas en pobreza y carencia de alimentación que habitan en el cinturón de pobreza en Cuernavaca.
Estos capitalinos representan sólo el 19 por ciento de los 391 mil 924 morelenses que, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), padecen carencias por acceso a la alimentación. En general, estos más de 390 mil ciudadanos representan que el 22 por ciento de la población total (un millón 781 mil 476) carece de acceso a los alimentos.
De acuerdo con el organismo, el 81 por ciento (el resto) de los ciudadanos que viven en ciudades y/o municipios de Morelos seguirá con un nudo en el estómago, pues el apoyo no es suficiente.
Por orden de carencia alimentaria, los municipios de Emiliano Zapata, Miacatlán y Temixco ocupan los primeros lugares en el estado donde la gente tiene problemas para alimentarse: el primero registra 29 mil 429 de sus 103 mil 263 habitantes; el segundo, 4 mil 994 de 17 mil 836 habitantes, y Temixco tiene 25 mil 610 hambrientos de sus 94 mil 503 habitantes.
En Morelos, la cruzada para combatir el hambre no bastará para erradicar ni combatir el problema; será insuficiente. De los 33 municipios, sólo Cuernavaca recibirá despensas mensuales, entre otros apoyos.
De acuerdo con el analista político Jorge Ornelas Lizardi, existen regiones en la tierra del General Emiliano Zapata donde las necesidades son mayores que en Cuernavaca. Dice que un ejemplo de ello son las galeras de Cuautla y Zacatepec donde viven los cañeros que decidieron quedarse después de la zafra.
“En estos sitios, la gente vive hacinada. Creo que en esas partes es donde está más fuerte el problema. Quizá esté bien en cuanto a que les den los alimentos, pero lo mejor sería atender la pobreza de los padres; ella es la raíz de la falta de alimentación. La solución no está en darles dinero, si no en mejorar sus condiciones de vida, oportunidades de trabajo, pero sobre todo, sus salarios”.
En este sentido, refiere que aunque en la capital morelense también se tienen necesidades de alimento, no son mayores que a las que se enfrentan los campesinos en las zonas rurales.
Sin embargo, hasta diciembre de 2012, el Coneval registró en sus Líneas de Bienestar que el valor de la canasta alimentaria (por mes) en la zona rural del país fue de 823.95 pesos, y de mil 158.60 pesos en el medio urbano. Resulta más cara la alimentación en la ciudad que en el campo.
Pese a ello, Ornelas Lizardi añade que más allá de las estadísticas, quizá los funcionarios optaron por iniciar con las urbes del país debido a la comodidad que les representa trasladar los apoyos de una colonia a otra, ya que el esfuerzo no sería el mismo si tuvieran que moverse desde el norte hasta el sur de cada entidad.
Sin embargo, el subdelegado de Desarrollo Social y Humano de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Morelos, Ulises Gudiño Guzmán, se defiende y refiere que aún faltan por definirse en los próximos 60 días los lineamientos de la Cruzada Nacional contra el Hambre.
No obstante, informa que “en el caso de Morelos, nos están asignando que sea el municipio de Cuernavaca el que se va a atender durante este primer año. En el caso de Cuernavaca, se va a atender aproximadamente a una población de 8 mil 55 personas que están en pobreza extrema, y que además carecen de acceso a la alimentación”.
Añade que en la capital morelense la Cruzada beneficiará a 9 mil 500 personas que viven en pobreza extrema, y otras 8 mil 55 que también están en pobreza extrema y carentes de acceso a la alimentación; “en total, suman 17 mil 555 beneficiados”, a pesar de que la cifra oficial del “Mapa del Hambre” señala que son 76 mil 894 los hambrientos.

"Los mexicanos conservamos una costumbre de apoyarnos en las comunidades rurales, si alguien no tiene que comer siempre hay un apoyo. Sin embargo, esto no sucede en las ciudades porque el mismo desarrollo poblacional nos ahoga"

Ulises Gudiño Guzmán, subdelegado de Desarrollo Social y Humano de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en Morelos.

"Los mexicanos conservamos una costumbre de apoyarnos en las comunidades rurales, si alguien no tiene que comer siempre hay un apoyo. Sin embargo, esto no sucede en las ciudades porque el mismo desarrollo poblacional nos ahoga”

Jorge Ornelas Lizardi, analista político.


COMENTARIOS