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Lupita es entregada a sus abuelos

Alegría. Los abuelos maternos de la pequeña Lupita estaban muy contentos de recibir a su nieta, tras la ejecución de sus familiares.
Alegría. Los abuelos maternos de la pequeña Lupita estaban muy contentos de recibir a su nieta, tras la ejecución de sus familiares.

Cuernavaca, Morelos.- A 74 días de haber sido abandonada en las puertas de una iglesia de Cuernavaca, la pequeña Lupita, de 5 meses de nacida, fue entregada a sus abuelos maternos, luego de confirmar que la bebé pertenecía a la familia asesinada que fue encontrada el 6 de diciembre de 2012, enterrada en una narcofosa, ubicada en el jardín de la Quinta La Carreta, en la colonia Los Pinos, en Jiutepec.
De acuerdo con autoridades estatales, durante la estancia de la pequeña en el Centro de Convivencia y Asistencia Social (CCAS), ésta recibió atención médica, psicomotriz y una alimentación especial para su edad.
Además, luego de realizarse las investigaciones necesarias, así como las pruebas médicas pertinentes y cotejar trámites jurídicos, se determinó que Lupita era hija de Mauricio Gómez Morales y Nora Flores Gemis, quienes fueron encontrados junto con los menores Ricky, de 16 años, y Jorge, de 5, integrantes de la misma familia, en una fosa clandestina en el jardín de la Quinta que cuidaban, en Jiutepec.
Debido a ello, la menor fue entregada a sus abuelos maternos, quienes ya cuentan con la custodia de Lupita, por lo que serán ellos quienes se encarguen de darle la calidad de vida necesaria para salir adelante.
Como se recordará, la madrugada del domingo 18 de noviembre, la pequeña fue abandonada afuera de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la avenida Morelos, en la colonia La Pradera, de Cuernavaca, y, al no ser reclamada por ningún familiar, fue puesta a disposición del Sistema de Desarrollo Integral para la Familia (DIF) Morelos.
Sin embargo, el jueves 6 de diciembre, el dueño de la Quinta La Carreta arribó a su propiedad, la cual era cuidada por la familia, quienes no se encontraban, ya que le habían pedido permiso para visitar a sus familiares en Tetela del Volcán.
Debido a ello, comenzó a recorrer el jardín de su inmueble, donde se percató que había una bota semi enterrada, por lo que solicitó la presencia de las autoridades ministeriales, quienes encontraron a los cuatro integrantes de la familia asesinados e inhumados clandestinamente.


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