A pesar de los muchos esfuerzos que se hacen para acabar con la inseguridad en el estado, la situación sigue exactamente igual y todos los días nos enteramos de nuevas muertes, y en la mayoría de los ilícitos intervienen los motociclistas. No sé mucho de seguridad, pero el sentido común dice que si aquí, y en todo el país, los ataques son en motocicletas, ¿por qué no tener un padrón actualizado de los dueños de dichos aparatos?, obligándolos a ser responsables si se comete un ilícito con los mismos, y con la obligación de avisar de inmediato si les es robada la motocicleta; para, de esa manera, tener muy claro dónde están los dueños de las motocicletas y, si estas han sido robadas, con la placas poder detener el vehículo en flagrancia.

No creo que sea tan difícil echarlo a andar, ya que ahora se cuenta con sistemas computacionales avanzados que, con la simple lectura de los datos, pueden quedar registrados en la computadora y, en caso de robo del vehículo, de inmediato se diera la alarma mencionando sus características. Desde luego que ésta no es más que una ocurrencia, que son tan comunes en el gobierno, pero algo se tiene que hacer para detener que se sigan segando vidas con una impunidad total.

Impunidad trae como consecuencia corrupción, ya que una es resultado de la otra, y esto nos puede dar una idea de cómo funciona. A nivel nacional, vemos los esfuerzos que se hacen, pero la criminalidad creció demasiado en el sexenio pasado, lo que no hace fácil eliminarla, eso lo entendemos. El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, hizo declaraciones, fue serio, coherente y puntual sobre las acciones realizadas por el gobierno en contra de la violencia criminal, acciones tales como la destrucción de 900 laboratorios de drogas sintéticas (que según Tartufo no existían), millones de pastillas de fentanilo, la captura de mil 200 delincuentes en Sinaloa, el decomiso de dos mil armas y mil 500 vehículos en ese estado, y también lo hecho en otros estados del país.

Los ciudadanos no tenemos elementos para verificar esos datos, pero es incuestionable que el nuevo proceder gubernamental deriva, en primerísimo lugar, de las agresiones y amenazas de Trump. Se trata de un giro de 180 grados en el actuar de la presente administración respecto del “no hacer” de la anterior. A pesar de todo, no hay siquiera indicios de que haya terminado el presunto contubernio del gobierno pasado con el crimen organizado con fines electorales, con la recepción de dinero para campañas a cambio de territorios, según la vox pópuli.

Sin embargo, García Harfuch refrendó lo que ha venido diciendo de manera consistente, pero hizo una afirmación inequívoca y de la mayor trascendencia que debe registrar la historia de este México brutalmente destruido y agraviado. Después de condenar múltiples resoluciones judiciales, que durante décadas impidieron la extradición de siniestros criminales, el secretario de seguridad elogió sin ambages el desempeño de “cientos” de juzgadores, y refiriéndose a declaraciones oficiales previas, textualmente afirmó: “Hicimos reconocimiento también, por supuesto, a cientos de jueces que hacen un trabajo extraordinario… a quienes reconocemos y agradecemos su trabajo”. ¿Cómo la ve? Está fuerte la valiente declaración del funcionario. ¿No cree usted?

Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos. 

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