Cuernavaca, Morelos.- El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos se hunde en una crisis que ya no puede ocultarse: adeudos, tensión interna, reclamos de trabajadores y jubilados, paros laborales y amenazas de movilización. Sin embargo, mientras el conflicto se agrava puertas adentro, empleados señalan que el magistrado presidente Juan Emilio Elizalde Figueroa parece más concentrado en “salir en la foto” en eventos oficiales de la gobernadora Margarita González Saravia que en atender el desorden que mantiene paralizado al Poder Judicial.
La percepción al interior es contundente: hay presidencia para el protocolo, pero no para la solución. Y mientras las autoridades judiciales disputan control y administración, los verdaderos afectados son los justiciables, es decir, la ciudadanía que acude a tribunales en busca de audiencias, sentencias, medidas urgentes o resoluciones que impactan directamente su libertad, patrimonio y seguridad.
Desde el cambio en la presidencia —cuando el Congreso designó a Elizalde Figueroa para encabezar el TSJ hasta agosto de 2027, tras semanas sin acuerdos y múltiples intentos fallidos de votación entre magistrados—, la institución no ha logrado estabilizarse ni recuperar confianza.
Paro breve… justicia detenida
Este viernes, la crisis volvió a exhibirse cuando trabajadores del Poder Judicial suspendieron labores durante aproximadamente media hora, ante la falta del segundo pago de aguinaldo.
El líder sindical José Luis Páez reconoció después que se trató de un “malentendido” derivado de una supuesta cuestión técnica, por lo que se reanudaron actividades. Sin embargo, bastaron 30 minutos para frenar trámites y audiencias: expedientes sin movimiento, citas retrasadas y ciudadanos obligados a esperar o regresar.
Además, circuló un video en el que el dirigente sindical instruye a empleados a regresar a trabajar, advirtiendo que están siendo grabados, lo que fue tomado como presión interna directa contra quienes participan en la inconformidad.
Este viernes, trabajadores del Poder Judicial suspendieron labores por cerca de 30 minutos ante la falta del segundo pago de aguinaldo
El líder sindical José Luis Páez dijo después que todo fue un “malentendido” por una supuesta falla técnica, pero el daño ya estaba hecho… pic.twitter.com/XNws2rdSEb
— Diario de Morelos (@DiariodeMorelos) January 16, 2026
Pero lo más grave no es el pleito interno, sino su consecuencia: cuando el TSJ se detiene, aunque sea un rato, el derecho a la justicia se detiene también, y quien termina pagando es la ciudadanía.
Jubilados denuncian adeudos y anuncian cierres
A la par, jubilados denunciaron que hasta el 15 de enero de 2026 no se ha cubierto el aguinaldo que por ley les corresponde, ni incrementos aplicables conforme al salario mínimo en decretos de jubilación. También señalan adeudos acumulados 2025-2026 y casos de personas con decreto aprobado que no han sido dadas de alta en nómina.
Ante ello, convocaron a una manifestación el lunes 19 de enero, desde las 8:00 horas, con cierres en puntos clave de Cuernavaca: Paloma de la Paz, El Polvorín, Álvaro Obregón (Órgano de Administración Judicial) y Leyva (TSJ).
Este escenario, advierten los inconformes, puede derivar en un caos vial y tensión social que nuevamente no afectará a magistrados, sino a miles de ciudadanos que necesitan circular, trabajar o acudir a resolver procesos judiciales.
Más protocolo que rumbo institucional
Trabajadores consultados aseguran que, en lugar de contener la crisis, la presidencia del TSJ ha optado por sostener una imagen pública: asistencias constantes a eventos, reuniones y ceremonias del Gobierno estatal, donde el magistrado presidente aparece en fotografías institucionales.
Sin embargo, al interior no se observan resultados equivalentes: no hay estrategia clara para resolver adeudos, ni freno a la confrontación sindical, ni recuperación de operación normal en juzgados, ni certeza para trabajadores y jubilados.
La crítica se resume en una frase repetida por empleados: “En el TSJ hay más pose que mando”.
Redacción DDM
