En punto de las 6:30 de la tarde comenzó el recital de Rodrigo Acevedo con música de José Pomar, quien fuera un compositor, pianista, director de coro y orquesta, educador, ensayista y promotor de la cultura en el año 1910 aproximadamente. Para Rodrigo Acevedo, pianista y compositor, resulta paradójica la falta de información que hay en los libros y antologías de música sobre la figura de José Pomar, comparada a la abundante labor que realizó en pro de la cultura en México y su interesante propuesta musical. 

Pomar fue un pionero en la escena musical mexicana. A él se debe uno de los primeros conciertos para piano escritos en México, la primera sonata para piano mexicana, una de las primeras obras impresionistas en México, un Huapango para orquesta, un ballet con una peculiar orquestación ruidista  y una de las primeras obras en México donde las percusiones son protagonistas. Además, José Pomar compuso en sus últimos años una portentosa sinfonía en 4 movimientos, titulada “América”, la cual se estrenó casi 50 años después de su composición y solamente se volvió a interpretar en 2015.

Es por eso que Rodrigo Acevedo eligió retomar la música del maestro Pomar, misma que interpretó durante una agradable e íntima tarde en el Museo Güelu. 

Por: DDM STAFF