SI NO para celebrar, sí al menos para recordar que ayer hace 526 años se dio el encuentro de dos mundos con la llegada de Cristóbal Colón a lo que luego sería llamado la Nueva España, signo de deshonra para muchos.

En razón de esto último, por queja vecinal, en 2012 fue retirada la escultura del conquistador Hernán Cortés de la avenida Teopanzolco y Nueva Bélgica, para colocar ahí la del tlatoani mexica Cuauhtémoc.

El desagravio pareció saciado, porque el resto de las reminiscencias del descubrimiento y conquista españoles que hay en Morelos no recibieron igual ni similar trato; alias, no pasó de un arranque pasional.

SEIS AÑOS después del episodio narrado, apareció un nuevo chispazo visceral de calendario, en forma de odio exaltado a lo que tenga que ver con Gustavo Díaz Ordaz, presidente mexicano del año 1964 a 1970.

Hace unas semanas, la suerte de moda llegó de la CDMX a Morelos con la meta de ejercer un desagravio por lo que hizo y dejó de hacer este presidente en la tragedia de la tarde del 2 de octubre de 1968.

La tarea: retirar a una avenida de Acapantzingo el nombre del troglodita para ponerle en su lugar el de Javier Barrios Sierra, quien fuera rector de la UAEM en aquellos días del trágico “tlatelolcazo”.

EN CASO de proceder el cambio de nombre a la calle de marras, podría esperarse que el lance no quede ahí, sino que cualquier otra referencia a Díaz Ordaz sea borrada… y por qué no, no otros odiados personajes.

De regreso al primer personaje, habría de renombrarse la ex hacienda de Cortés, la calle Conquistadores, el Palacio de Cortés, la colonia Lomas de Cortés y por ahí le vamos buscando todo vestigio de oprobio.

¿Y qué tal sin el arranque amplía el rango a Porfirio Díaz, Antonio López de Santana, Victoriano Huerta, Francisco I. Madero y varios más que por muchos no son bien afamados por unos y otros mexicanos?

YA ENCARRERADOS, tal vez valdría la pena formar la Comisión Nacional de los Desagravios, dicho sea con el más respetuoso de los sarcasmos, mientras el hoy día está urgido de atención a temas torales.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1