AUNQUE la temporada de lluvias ha llegado a su fin, le llueve sobre mojado a Morelos en materia de seguridad, porque aparecen negativas las cifras de homicidios, y la Guardia Nacional esperada está muy cuestionada.

Más aún, el panorama se nubla con versiones como la de un diputado doméstico de que supuestamente el comisionado estatal de Seguridad, vicealmirante José Antonio Ortiz Guarneros, ya quiere aventar la toalla.

No es cosa menor que el morenista Marcos Zapotitla se haya lanzado con la declaración pública de que el jefe de la seguridad estatal estaba por decir adiós, porque se trata de una voz oficial de Poder Legislativo.

MALA cosa que en el más reciente reporte del Sistema Nacional de Seguridad, de la Secretaría de Gobernación, Morelos se haya colocado en la posición 7 entre las entidades con tasa más alta de asesinatos.

De cierto, Morelos ya estaba en ese rango en meses previos a octubre, sin embargo acá lo malo es que la cifra específica de nuestra entidad se colocó en ese mes como una de las dos más altas en doce meses.

Alias, nadie ha podido negar el incremento en los homicidios dolosos que se registraron en octubre, y desde ya aparecen reportes de que al cierre de noviembre la estadística será peor a lo visto en todo el año.

AYER mismo al trascender que el jefe de la seguridad estatal dimitía y luego se desmentía la versión, pasó un tanto inadvertido el apunte del comisionado Ortiz Guarneros sobre una condición para seguir adelante.

Está claro que el vicealmirante tiene todo el respaldo del gobernador, pero el mando policiaco mismo dijo que si no se le dan los apoyos que ha pedido, entonces sí va a dar un paso de lado… a ver quién le entra.

Es aquí donde se da la urgencia para la llegada de los refuerzos, ya que en las condiciones actuales está visto que no hay manera de hacer un frente contundente a la delincuencia organizada… ni a la desorganizada.

ALIAS: la máxima apuesta está centrada en que tome forma y fondo la Guardia Nacional y que la Federación nos mande a la voz de “¡es para ayer!” al menos unos 500 elementos de Sedena, Marina y Policía Federal.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1