A estas alturas, todo el mundo ha oído hablar del concepto de las criptomonedas, aunque solo sea porque una de las más populares, Bitcoin, ha sido portada de más de un diario. Precisamente Bitcoin fue la primera moneda digital en aparecer. Su lanzamiento en enero de 2009 supuso un antes y un después en el mundo financiero, ya que por primera vez una divisa entraba en circulación utilizando la cadena de bloques o blockchain y sin estar controlada por un banco central.

 

En esta guía sobre las criptomonedas, repasaremos los conceptos más importantes a recordar sobre las divisas virtuales, además de analizar su importancia en la economía mundial. Su llegada hace una década cambió radicalmente el sector y no cabe duda de que su popularidad seguirá creciendo pese a la incertidumbre que para muchos todavía suponen. Todavía queda mucho para que los activos digitales superen a las monedas tradicionales, pero nada es imposible.

 

En la actualidad, existen más de 34,6 millones de carteras digitales en el mundo. Estas son cifras del primer semestre de 2019, que contrastan con los 6,7 millones de carteras registradas durante los mismos meses de 2016. En la evolución del uso de Bitcoin, ha habido dos picos destacables: uno a finales de 2017 y otro en abril de 2018. También es interesante ver cómo en abril de 2012 el número de carteras era menos de 5.800.

 

Con unas cifras así no puede negarse el impacto que tiene en nuestra economía. Que tantos usuarios estén interesados en su uso significa que algo está cambiando en el mundo de las finanzas, algo que pronto podría traducirse también en la transformación del sector legal, comercial y político. El mercado de las criptomonedas está valorado en 64.000 millones de dólares y sus cajeros automáticos ya están presentes en más de 90 países del mundo.

 

Resulta clave que la industria del blockchain esté creando cada vez más empleo, pasando de 1.037 en 2016 a 4.541 en 2017. Este último año fue clave en la historia de las criptomonedas, en el que Bitcoin y Ethereum crecieron un 2.000% y un 3.000% respectivamente. También incrementó su capitalización de mercado: de 18.000 millones a 597.000 millones de dólares. El 2018, en cambio, fue un mal año y su valor de mercado sufrió una pérdida del 85%.

 

Pese a estas pérdidas, la relevancia de las criptodivisas en el mundo financiero es innegable, y se estima que será así en el futuro. En los próximos meses veremos cómo los propios bancos empiezan a implementar el blockchain. Algunos ya están colaborando con empresas fintech que les ayudará a ofrecer servicios también a aquellos que todavía no cuentan con una cuenta bancaria. Atraerles al mundo de los bancos podría aportar 600.000 millones de dólares a la economía global.

 

Como todo, las criptomonedas también tienen pros y contras, y sobre todo son estos últimos los que sus creadores deben tener en cuenta si quieren atraer a más gente. Por un lado, no todos los países han legalizado su uso todavía y su gran volatilidad puede echar para atrás a aquellos inversores que no quieran asumir el riesgo. En cambio, entre sus ventajas encontramos su elevada liquidez (te será fácil encontrar un comprador o un vendedor) y la posibilidad de invertir a cualquier hora del día.

 

A estas alturas, nadie cuestiona el gran impacto que ha tenido Bitcoin y otras criptomonedas en la economía del planeta, especialmente los últimos dos o tres años. Pese a que algunas de ellas han sufrido pérdidas recientemente, que Facebook y sus socios hayan decidido entrar en este sector con la moneda Libra podría ser un indicativo de que a las divisas digitales todavía les queda mucha vida.