El primero de julio se cumplió un año en que Andrés Manuel López Obrador ganó las elecciones para la presidencia de la república por la friolera de 33 millones de votos y aunque no fue suficiente lo que dijo, Andrés Manuel lo quiso festejar con lo que él llamó un bailongo, donde asistieron varios artistas sin cobrar un centavo en la plancha del zócalo, ahí explicó lo que había logrado durante ese año desde 2018 hasta 2019. El gentío estaba tan emocionado de verlo en vivo gozando de su presencia, su voz y su sonrisa. Sin embargo no dijo todo lo que algunos críticos esperaban de él.
No dijo que el hacer la cancelación del aeropuerto de Texcoco no era ni para cuidar a los pueblos originarios (donde no importándoles si era aeropuerto o no, los ricachones querían hacer una plaza tipo Santa Fe), sino para evitar que se hundiera más la Ciudad de México. Gracias a la inyección de agua del Lago Nabor Carrillo o como se le conoce como el de Texcoco, se nivelan los huecos del subsuelo de la Capital y ayudan a evitar que la ciudad capital se hunda con mayor celeridad. (De todas maneras, nuestra Ciudad de México día con día se sigue hundiendo, pues hay que recordar que desde los teotihuacanos, la ciudad fue construida en un lago).
Nadie se enteró del porqué les quitó las millonarias jubilaciones a los expresidentes, ya que como se quedaron pobres les puede dar un trabajo en su 4ª. Transformación. Además piensa que con lo que está gastando, no le va a alcanzar para las universidades, los hospitales, ni las medicinas a menor precio. Se supone que por eso es que también está adelgazando el aparato burocrático, pues sacó a 623 aviadores quienes jamás se supieron quiénes eran, pero de que cobraban puntualmente no hay duda.
Nunca explicó por qué rescataba el sector energético, si estaba en manos de expertos extranjeros con mucho dinero y tecnología de última generación. ¿O para qué querrá arreglar las seis refinerías y construir la de Dos Bocas en Tabasco, si estábamos muy tranquilos vendiendo nuestro petróleo a los estadunidenses y aunque nos den la gasolina más cara, ni siquiera tenemos que trabajar? Sobre todo les va a quitar el gusto a los expresidentes el regresarle a México lo que ellos ya habían vendido, desde Salinas hasta Peña Nieto.
Tampoco dijo que Salinas de Gortari se las pintaba solo para vender lo que no es suyo sino de la Nación, como: La Compañía de teléfonos, las minas de todo el norte, los restaurantes y un sinfín de propiedades del pueblo. Luego cambió los Artículos de la Constitución el 130 que prohibía efectuar proselitismo religioso fuera de iglesias, templos, mezquitas o sinagogas o el Artículo 27 sobre la tenencia de la tierra, desapareciendo el Ejido y la Comuna y permitiendo la venta de tierras a los acaparadores; que destruyó las fábricas de fertilizantes más importantes de América Latina (FERTIMEX), que el campo fue pulverizado gracias a él, que cambió el Artículo Constitucional en el que no podía ser presidente de la república quien no fuera hijo de padre y madre mexicanos, y así pudieron nombrar al cocacolero de Fox cuyo padre era extranjero.
Se le olvidó decir que la Guardia Nacional perjudica a todos, ya que la Policía Federal no va a poder seguir haciendo negocios con la delincuencia organizada de cuello blanco o tricolor, ni con los de la Mano Negra dentro de la misma corporación y muchos de ellos, coludidos con secuestradores, ladrones y asesinos.
Tampoco recordó porque al pobre de Felipe Calderón le quitó su guerrita que le costó al pueblo 120 mil muertos al servicio y control de las drogas siguiendo las órdenes de EE UU. Además de que 266 zonas en el País van a asustar a los ladrones y a los turistas. Y no le vamos a llevar la contraria a nuestro amigo Trump, que sabe que todos los mexicanos somos unos criminales.
Y así se quedó callado cuando le preguntaron por qué quería hacer el Tren Maya, pues el presidente Andrés Manuel López Obrador está tendiendo el ferrocarril al igual que el del Istmo de Tehuantepec y está muy preocupado de que no se vaya a molestar el expresidente Ernesto Zedillo porque le están volviendo a construir todo lo que él destruyó. Zedillo está en contra de que se quiera unir al Océano Atlántico con el Pacífico sin pedir la autorización de la compañía ferroviaria en la que él trabaja en Estados Unidos.. Y por si fuera poco, Andrés Manuel hasta quiere terminar las obras que Peña Nieto dejó olvidadas: los trenes de Toluca y Jalisco todos cobrados. (Lástima que no siguió Zedillo para que también los destruyera).
El presidente estadunidense Trump, estaba esperando que hablara de cómo estaba corriendo a los emigrantes de la frontera sur, pero AMLO no cayó en la trampa y ese tema ni lo trató.
A la hora de su discurso en el zócalo de la capital, cuando mencionó lo del Museo de Los Pinos, se le olvidó decir que son puros cuartos vacíos, paredes sin pinturas, esculturas, jarrones, lámparas de mesa y arañas de los techos, muebles históricos, camas, comedores, oficinas de trabajo etcétera, Las que Peña Nieto fue a empeñar para nivelarse de un futuro de pobreza. O quizás están en La Casa Blanca (No la de Trump), porque no tenían con que adornarla. Él sabe de las necesidades de la actriz…digo de la exmujer del expresidente.
Tampoco les dijo a los presentes ¿para qué había creado el Banco del Bienestar con el que les va a dar dinero a los de la tercera edad, a los minusválidos, a los jóvenes construyendo el futuro, a los “ninis” para trabajar o estudiar en lo que ellos quieran y a los estudiantes de todos los niveles: desde las estancias infantiles, primaria, secundaria, preparatoria y universidad?
Jamás respondió ¿para qué querríamos 40 mil kilómetros de carreteras y 4 puentes nuevos por todo el País si estos se pueden hundir como el “Paso Expréss” de Cuernavaca? ¿O sea porque le quiere seguir dando chamba al Ing. Ruíz Esparza, quien también hizo el Puente Fantasma que no tiene adonde ir, porque no hay ni carretera ni veredas. Ese señor será socio de Peña Nieto?
No explicó por qué escogió el primero de julio como fecha especial, ya que no es el año completo de su mandato pues sólo lleva siete meses en el poder y no se esperó al primero de septiembre para dar su Informe Presidencial frente al Congreso de la Unión. ¿O a lo mejor lo que espera es que los primeros de julio sean recordados como el Principio de la Cuarta Transformación?, que por lo que se cree y lo que la mayoría dice es que esa fecha siempre será recordada en los años venideros como el inicio de la Cuarta Transformación
Va de cuento
Rafael Benabib
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