Cuando se acerca el día de nuestra boda, queremos que todo sea perfecto.

Por supuesto, la sesión de fotografía debe ser hermosa y digna de observarse, pues estas imágenes son las que nos harán recordar el día "más feliz de nuestras vidas" en el futuro y con las que presumamos lo maravilloso que fue todo. Es por esto que muchas parejas llevan al extremo estas situaciones, regalándonos en ocasiones videos bochornosos de caídas y accidentes que sufren en su intento por capturar la foto ideal. 

Sin embargo, el video que circula actualmente en redes sociales capturó un momento que, más que bochornoso, resulta impresionante por el peligro que corrió la pareja protagonista al intentar llevar a cabo su photoshoot, que se convirtió en una verdadera pesadilla pues, al encontrarse en unas rocas junto al mar, cerca de un acantilado, una ola los arrastró lejos de la orilla, por lo que tuvieron que ser rescatados del agua por un grupo de salvavidas de Laguna Beach, Florida, Estados Unidos. 

En el video, capturado por un testigo que observaba posar a los novios desde la seguridad de lo alto del acantilado sobre el que se encuentra el hotel en el que estaban hospedados, se puede ver todo lo ocurrido.

 

 

Los novios se encontraban posando en las rocas junto al mar, mientras que el fotógrafo estaba de pie en una roca más arriba, tratando de capturar el momento. Fue entonces que una ola golpeó con las piedras llegando hasta la pareja, que no pudo resistir la fuerza del agua y cayó al suelo, lo que provocó que la marea los arrastrara lejos

El peligro fue largo, pues mientras ambos novios, ayudándose el uno al otro, luchaban por mantenerse a flote, el oleaje no permitía que volvieran a acercarse a la orilla, por lo un grupo de tres guardavidas tuvo que intervenir.

Los tres se internaron en el mar con tablas flotantes como equipo de apoyo y lograron sacar primero al hombre y luego a la mujer hasta la playa, en donde ambos, ataviados en sus trajes para la ceremonia, se quedaron tumbados en la arena por el cansancio que les produjo luchar contra las olas. 

Afortunadamente, el mal rato sólo quedó en eso y no se convirtió en una tragedia, aunque por su puesto, tanto el vestido de novia como el traje del novio quedaron arruinados por el agua del mar. El ramo, por supuesto, desapareció.