El magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego enfrenta uno de los episodios fiscales más críticos de su trayectoria empresarial. Tras el vencimiento del plazo legal el 23 de enero de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) está facultado para iniciar el Procedimiento Administrativo de Ejecución contra empresas de Grupo Salinas, incluyendo posibles embargos a cuentas bancarias, bienes inmuebles y marcas de Elektra y otras compañías del conglomerado. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este 26 de enero que representantes del grupo ya iniciaron acercamientos formales con la autoridad fiscal, manifestando su “deseo de pagar” el adeudo histórico de 51 mil millones de pesos, y que “esta misma semana queda resuelto” mediante mesas de trabajo que evalúan beneficios legales.
Antecedentes de una deuda que arrastra 16 años
La controversia fiscal se remonta a ejercicios fiscales entre 2008 y 2013, cuando empresas como Grupo Elektra calcularon de forma indebida pérdidas fiscales, según determinaron tribunales colegiados y confirmó la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en fallos definitivos de 2025.
El monto original superaba los 74 mil millones de pesos (incluyendo multas y recargos), pero tras resoluciones judiciales se redujo a 51 mil millones en créditos fiscales firmes.
Salinas Pliego y su equipo legal recurrieron a múltiples amparos y estrategias dilatorias durante más de una década y media, pero la SCJN rechazó los últimos recursos en 2025, abriendo la puerta al cobro efectivo por parte del SAT.
El plazo vencido: ¿Qué pasó el 23 de enero de 2026?
El SAT notificó formalmente a Grupo Salinas el 9 de enero de 2026. De acuerdo con el Código Fiscal de la Federación, el contribuyente contaba con cinco días hábiles (del 19 al 23 de enero) para liquidar voluntariamente con un descuento de hasta el 39% o manifestar intención de pago.
El plazo concluyó sin pago total ni acuerdo definitivo visible al cierre del 23 de enero. Durante esos días, Salinas Pliego publicó en redes sociales imágenes provocativas: una posando armado con un revólver antiguo y gorra del Movimiento Anti Crimen y Corrupción, y otra de vacaciones en el Caribe con su familia, frases como “vamos a seguir dando la batalla cultural” y críticas al “Cartel de Tabasco”.
No emitió pronunciamiento directo sobre la deuda en sus cuentas. Sin embargo, fuentes confirmaron mesas de trabajo nocturnas con el SAT hasta el 23, y el acercamiento formal ocurrió el 22 de enero.
Sheinbaum: “Plantearon su deseo de pagar; esta semana queda resuelto”
En la conferencias matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que se trate de “persecución política” y enfatizó que se trata de un requerimiento fiscal válido confirmado por la SCJN.
Detalló: representantes legales de Grupo Salinas acudieron al SAT, “plantearon su deseo de pagar” y ahora analizan “el alcance de las disminuciones relacionadas con la ley” (no una negociación abierta, sino evaluación de beneficios fiscales legales). “Esta misma semana tiene que quedar resuelto”, afirmó, abriendo la posibilidad de pagos en plazos con condiciones favorables.
El titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, había explicado previamente que el plazo legal se activó tras la notificación y que, de no cumplirse, procede el embargo.
¿Qué implicaría un embargo para Elektra y Grupo Salinas?
Si no hay acuerdo pronto, el SAT puede:
- Congelar cuentas bancarias de las empresas deudoras.
- Embargar bienes inmuebles, vehículos y marcas registradas.
- Intervenir ingresos (“caja”) de las compañías.
- Incluir al contribuyente en la lista de incumplidos, afectando historial crediticio y operaciones.
Usuarios de Elektra preguntan en redes: ¿qué pasa con mis créditos o compras si embargan?
Expertos aclaran que los embargos afectan activos del grupo, no directamente contratos individuales de clientes, pero podrían generar disrupciones operativas.
Contexto político y reacciones
Salinas Pliego ha calificado el proceso como “persecución” por sus críticas al gobierno anterior y actual, y denunció al Estado mexicano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 13 de enero de 2026. Sheinbaum desestimó el impacto de esa denuncia y reiteró que “no hay violación a derechos humanos, sino un requerimiento fiscal”.
El caso genera debate: ¿es justicia fiscal o uso político del SAT contra un empresario crítico y potencial actor político opositor?
Las mesas entre Grupo Salinas y el SAT continúan. Sheinbaum confía en resolución inminente. Salinas Pliego no ha comentado públicamente el avance, pero el acercamiento evita (por ahora) acciones inmediatas de embargo. El desenlace de esta semana podría marcar un hito en la recaudación fiscal mexicana y en las relaciones entre grandes empresarios y el gobierno federal.
