Como parte de los festejos del 10 de Mayo, numerosos familiares acudieron ayer al Panteón de La Paz, en Cuernavaca, para honrar la memoria de sus seres queridos que ya no se encuentran físicamente con ellos. Las señoras Patricia Hernández y Claudia Román compartieron su sentir a Diario de Morelos.
Entre los visitantes se encontraba la señora Claudia Román Cruz, acompañada de su familia, quienes realizaron una visita especial para felicitar a sus “mamacitas” en su día.
La señora Román Cruz y su familia visitaron específicamente la tumba de su madre, Carmen Román Cruz, quien es también la abuela de otros miembros de la familia que estaban presentes. Según relató Claudia, su madre falleció hace aproximadamente 20 años, a la edad de 66 años. Destacó que fue una madre que amó a sus más de nueve hijos y dejó una gran satisfacción en ellos desde muy chicos.
Claudia Román Cruz compartió algunos de los muchos recuerdos que guarda de su madre, como las ocasiones en que, siendo jóvenes, realizaban actividades juntas, como la elaboración y venta de pan y gelatinas. Estas son sólo algunas de las “muchísimas cosas” que recuerda de ella.
Al reflexionar sobre la experiencia, la señora Román Cruz quiso enviar un mensaje a aquellas personas que aún tienen la dicha de contar con su madre en vida. Su llamado fue a disfrutar de su presencia, pues “es una única, nada más”. También expresó un sentimiento de profundo anhelo al manifestar cuánto desearía que su propia madre aún estuviera con ellos.
VISITA ESPECIAL
También, la señora Patricia Hernández Morales visitó el lugar de descanso de sus seres queridos, motivada por el deseo de festejar a su suegra y, especialmente, a su madre.
Ella explicó que su visita no sólo fue un acto de recuerdo personal, sino una forma de mantener viva una importante tradición familiar. La costumbre de acordarse de sus difuntos ha sido transmitida a través de generaciones, desde sus abuelos y bisabuelos hasta sus propios padres y al continuar esta práctica, busca también asegurar que sus propios hijos se acuerden de ellos en el futuro.
Las madres a las que honra son la señora Ester Morales Rico, su madre, y la señora Guadalupe Miranda Ruiz, su suegra. Según relató, su madre falleció hace aproximadamente 12 años, mientras que su suegra se fue hace unos 8 años.
Los recuerdos de la señora Hernández Morales sobre su madre son abundantes y llenos de afecto. Mencionó con cariño sus comidas, sus alegrías y todas las enseñanzas que le dejó, destacando la educación y el valor que tiene la vida. Guarda innumerables recuerdos de haber aprendido de ella, como hacer servilletas y haberle ayudado en casa a arreglar.
Un testimonio particularmente conmovedor reveló el amor y sacrificio de la señora Ester Morales Rico ante la enfermedad de su hija, ya que la señora Hernández Morales relató cómo su madre la llevaba a diferentes lugares en busca de una cura y, con tal de verla bien, gastaba el dinero de las tandas en estos tratamientos, llegando a pensar que la afección era resultado de algún “daño” o “maldad”.
La señora Patricia Hernández Morales manifestó estar profundamente agradecida por todo lo que su madre hizo por ella.
La visita de Patricia Hernández Morales y su familia en este Día de las Madres subrayó la fuerza del vínculo materno que trasciende la vida, manteniéndose vivo a través de la memoria, las tradiciones y el inmenso aprecio por el legado de amor y sacrificio recibido.
Salvador Rosas / salvador.rosas@diariodemorelos.com
