La carrera por la vacuna contra el coronavirus o COVID-19 esté vigente en todo mundo, ya que se actualmente Gran Bretaña, China, Estados Unidos y otros países se encuentran en etapas de prueba para que el medicamento pueda salir a finales del 2020. Pero ¿cuáles serán los países que reciben primero la vacuna?

De acuerdo con El Universal, la distribución de la vacuna dependerá de cada país, sin embargo, la semana pasada funcionario del gobierno estadounidense dieron a conocer que se encontraban creando un sistema para ellos, el cual daría prioridad a los grupos de mayor riesgo, así a como los trabajadores de las industrias esenciales.

En tanto, el doctor Anthony Fauci, máximo experto en enfermedades infecciosas en Estados Unidos expresó un cauto optimismo en que habrá una vacuna para COVID-19 a finales del año o inicios del 2021.

Por otra parte, varios grupos, como la alianza de vacunas GAVI, trabajan también para comprar dosis para países pobres y AstraZeneca ha acordado licenciar su vacuna al Instituto Serum, de India, para la producción de mil millones de dosis.

Mientras que la Organización Mundial de Salud (OMS) está creando directrices para la distribución ética de vacunas contra el coronavirus.

 

EN MÉXICO

 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) avanza en el desarrollo de una vacuna basada en proteínas del coronavirus o COVID-19, a partir del estudio de los anticuerpos producidos por los primeros 300 pacientes, según reveló Constantino López Macías, jefe de la Unidad de Investigación Médica e Inmunoquímica (UIMIQ) de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

Como lo detalla Milenio en entrevista con el investigador, en términos simples detalla que al infectarse, el organismo humano emprende una batalla para defenderse del virus, por lo que al identificar a los anticuerpos vencedores, “a los que ganaron esa guerra les preguntamos: cómo le hiciste para ganarle, y entonces con esa información, lo usamos para entrenar al sistema inmune de los demás”, pero requieren de otro elemento para ayudar a reclutar más células.

Todo a partir de un protocolo clínico desarrollado en esa unidad médica donde se estudió la respuesta inmune de 300 pacientes COVID-19 y sus contactos, lo que permitió identificar las proteínas virales para diseñar el antígeno de la vacuna del IMSS que funciona con un adyuvante -un potenciador de la respuesta inmune- desarrollado hace algunos años en la misma unidad de investigación con base en proteínas de salmonella y que ya está patentando por el IMSS.

Constantino López Macías dijo que se encuentran en la fase de producción de los antígenos para comenzar los ensayos preclínicos en ratones; explicó que tras las pruebas en laboratorio, el siguiente paso es producirla y garantizar que puede escalarse. De ahí que la importancia de formar parte del grupo de científicos que representa a México ante la Coalición para la Innovación en la Preparación de Epidemias (CEPI).