La ceremonia de los premios Grammy comenzó con un homenaje al ícono del baloncesto Kobe Bryant, quien murió horas antes del espectáculo.

La anfitriona Alicia Keys, acompañada por Boyz II Men, cantó a capella “It’s So Hard to Say Goodbye to Yesterday” el domingo en el Staples Center —la casa de Bryant durante sus años con los Lakers de Los Ángeles — mientras el público observaba conmovido.

“Aquí estamos juntos en la noche más grande de la música celebrando a los artistas que lo hacen mejor, pero para ser honesta nos sentimos increíblemente tristes en este momento”, dijo Keys al aparecer en el escenario, agregando que “Los Ángeles, Estados Unidos y el mundo entero ha perdido a un héroe”.

Dijo que el público estaba “desconsolado en la casa que Kobe Bryant construyó”.

“En este momento Kobe y su hija Gianna ... están en nuestras almas, están en nuestros corazones, en nuestras plegarias, están en este edificio”, agregó. “Tómense un momento y manténganlos en su interior, compartamos nuestra fuerza y nuestro apoyo para sus familias”.

Antes de que el show honrara oficialmente a Bryant, Lizzo interpretó “Truth Hurts” y “Cuz I Love You” tras declarar: “Esta noche es para Kobe”.

Lizzo estuvo entre los artistas debutantes y veteranos que ganaron sus primeros Grammy el domingo, junto con Tanya Tucker, J. Cole, Lizzo, Billie Eilish, Lil Nas X, Billy Ray Cyrus y el difunto rapero Nipsey Hussle.