¡AH!, qué tiempos aquellos cuando Alejandro Vera Jiménez, como rector de la UAEM, literalmente jalaba a la comunidad estudiantil, a dos-tres líderes transportistas, religiosos, políticos y oportunistas…

Para su registro como candidato de Nueva Alianza a la gubernatura, no logró una demostración de músculo, sino más bien se vio raquítico, con una diputada, un edil y un líder partidista como evidencia de fuerza.

Tal vez haya sido por una confusión de personalidad: lució el turquesa del Panal en la guayabera e insistente al mismo tiempo empuñaba la mano izquierda en alto. Hasta el diputado García Yáñez le hizo el vacío.

OTRO que estuvo cerca de la descalificación, por firmas de apoyo inválidas, pero que logró su registro para el cargo de gobernador fue el experredista y suspirante por Morena, don Fidel Demédicis Hidalgo.

Tampoco enseñó músculo en su asistencia al Impepac el ya candidato independiente que hasta hace no mucho deshojaba la margarita entre el PRD, PT y Morena. No le cuajaron los planes y se fue por la libre.

Estando en la lista de ocho por la gubernatura de Morelos, don Fidel vendrá a contribuir a la pulverización del voto, pues si bien tiene su roncha por rumbos de Temixco y la región sur, no se le ve más fibra.

EL que sí enseñó músculo fue el candidato del PRI, como en los viejos tiempos del imperio tricolor, y hasta se le vio echado pa’delante con un discurso de convicción y con visos de guerra hacia los contrincantes.

Así se vio a Meade, pero no Kuribreña, que sigue siendo muy mesurado, sino Ocaranza, el que va por la gubernatura de Morelos y echa mano de su dilatado colmillo en busca de conseguir la hombrada.

Queda, sin embargo, pendiente la operación cicatriz dentro de su partido, entre cuyos principales actores no a todos se les ve plegados a la causa general, sino que más bien siguen viendo el interés personal.  

Y ayer tarde-noche, se esperaba, sin mucho músculo, los registros de otros dos, Nadia Luz Lara Chávez, por el Verde, y Víctor Caballero, por el PAN, acaso en sendos buenos actos como en familia. Y ahí van…

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1