UN RASPÓN, sin querer queriendo, le dio el nuevo secretario de la Hacienda estatal, Alejandro Villarreal, a su tocayo Alejandro Vera, quien se sabe será titular del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología.

¿Cómo? Fue cuando sin nombrarlo dijo que incrementó de manera desproporcionada la matrícula de la UAEM sin asegurar al mismo tiempo el soporte financiero, lo que hoy contribuye a la bancarrota.

En consecuencia, se apuntó ayer aquí mismo, no salen las cuentas para el rescate a la UAEM, no hay dinero que alcance, mientras que encerrados en su autonomía lleven a cabo acciones en perjuicio propio.

RECIÉN EL Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) reportó que 26 poderes legislativos de México, entre los cuales Morelos no fue la excepción, se mancharon las manos con el presupuesto autoasignado.

Y aquí viene al dedillo aquello que dicen que dijo un tal Jorge Ruiz de Santayana, filósofo español: “Quien olvida su historia, está condenado a repetirla”. Alias, no debe olvidarse lo que hizo la LIII Legislatura.

Los diputados que recién se fueron con Hortencia Figueroa al frente no sólo se llevaron hasta los birlos de los autos del Congreso, sino que gastaron 10.8 por ciento más de lo que deberían. Ojo a los que siguen.

ENTRE “REVENTONES” privados y chinampinas de logros, el delegado del ISSSTE Jorge Schiaffino pone en evidencia a su director general Florentino Castro López, quien mal si ignora lo que aquí pasa, peor si lo sabe.

Tal vez porque les queda menos de un mes en el encargo, ni Schiaffino Pérez ni Castro López hacen algo por atender las quejas de la gente enferma, reciben pésima atención en hospitales y clínicas de Morelos.

Herencia de viejo estilo de los compadrazgos y amiguismos del priismo todopoderoso que hoy vale dos centavos, Schiaffino enseña el cobre ponderando tareas administrativas, mientras la salud es desatendida.

CONTRA EL anterior sexenio todavía algunos damnificados gimotean con eso de  que en el pleito entre Morena y PES en el Congreso local esta atrás la perversa mano del PRD. Valga por la bendita libertad de hablar.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1