Guadalajara.- Si oye un zumbido en el cielo esta tarde, no se asuste y disfrute el espectáculo.

 

De acuerdo con biólogos de Bomberos de Zapopan y el entomólogo José Luis Navarrete, investigador del CUCBA, por la Ciudad están viajando nubes de langostas conocidas como schistocerca piceifrons, insectos que normalmente vive en el sur-sureste de México y pasan por la Ciudad en busca de comida.

 

"No son peligrosas para el hombre; más bien si hubiera algunas plantas cultivadas, por la cantidad que llega, sí pudiera tener un efecto sobre el cultivo", explica Navarrete. 

 

A pesar de esto, la enorme cantidad de insectos causo revuelo y temor entre la población religiosa, quienes lo vieron como una señal del fin del mundo y lo compararon con una de las famosas plagas bíblicas.

Las nubes de langostas se vieron la tarde de ayer en colonias como Chapalita y La Estancia; hoy, los bichos sobrevolaron la zona de Avenida México y Lázaro Cárdenas. Su presencia se podría prolongar por unos días más. 

Los insectos son grandes y, por el tamaño del enjambre, sorprendentes, pero no tienen veneno, aguijón o colmillos que pongan en riesgo a las personas. Su alimento son especies vegetales, de acuerdo con los especialistas de Zapopan.

"La razón por la que llama mucho la atención es porque son cantidades exageradas, o sea, uno tarda un rato en ver cómo pasan las cantidades sorprendentes de estos insectos", abunda Navarrete, al referir que lo mismo pasa en los estados por los que atraviesa la Mariposa Monarca durante su migración. 

 

El fenómeno no es cíclico, pero tampoco nuevo. En la Ciudad hubo nubes de insectos hace unos siete años, y no causaron estragos económicos, según Navarrete.

 

El especialista auguró que esta vez no será distinto, pues en los cultivos -como el del maíz- ya está por terminar la cosecha.

Navarrete recomendó que quien vea estas nubes de insectos y esté manejando un vehículo detenga la marcha; no le harán daño, pero sí podría tener un accidente con algún conductor que tenga fobia a estos bichos. 

En casa, si se tiene algún cultivo, cúbralo con malla sombra, pues si las langostas encuentran comida, se alimentarán y, por el número, pocas plantas dejarán "vivas". No utilice químicos. 

 

Y la tercera: disfrútelo. El espectáculo de la migración de estos insectos no es cíclico y se desconoce cuándo volverán a tomar esta ruta.

 

"Es algo que no volveremos a ver dentro de los próximos años: se presenta unos días, se desaparecen y vuelven a regresar en próximos noventones, aprender a convivir con los insectos, pues nosotros llegamos después de ellos.

"Ellos están haciendo lo propio para tratar de sobrevivir", concluye Navarrete.