Al pequeño Espinosaurio le daba mucho miedo nadar. No entendía por qué su madre y su padre podían meterse en tales profundidades como lo hacían sin tener miedo, así que siempre prefería no intentarlo.

A pesar de todo su miedo el Espinosaurio había aprendido a nadar, pero solo en lugares poco profundos en los que ya no tenía miedo. En aquellos sitios podía estirar sus patas y sentir la arena bajo las mismas, lo cual le daba sensación de seguridad y era muy agradable. Y fue así durante mucho tiempo hasta que un día, cuando el Espinosaurio ya había crecido, una terrible lluvia azotó la región en la que vivía haciendo que todo se inundara en poco tiempo y haciendo también imposible el poder moverse sin nadar.

El Espinosaurio junto con su familia trató de escapar de la lluvia  para ir a un lugar seguro, pero en el camino el pequeño Espinosaurio resbaló por una barranca y cayó en un río con aguas profundas; su papá trató de acercarse a la orilla del río acercándole una rama para que Espinosaurio la alcanzara.

El pequeño Espinosaurio, temeroso,  recordó el momento en el que aprendió a nadar y se armó de valentía para nadar a la orilla y alcanzar la rama que su padre le extendía. Espinosaurio aprendió que la confianza en sí mismo es importante para eliminar el miedo.

¿Cuál era el miedo del Espinosaurio?

_______________________________________

 

¿En donde aprendió a nadar el Espinosaurio?

_______________________________________

 

¿Qué le pasó al pequeño Espinosaurio al tratar de
escapar de la lluvia?

_______________________________________

 

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp