Dieciséis kilos 100 gramos de mariguana y 17 pastillas de clonazepam, fueron incinerados por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), en un campo de tiro en Huitzilac, en cumplimiento al Programa de Destrucción de Narcóticos y lo estipulado en el Código Nacional de Procedimientos Penales.
