Es esencial que desde el nacimiento los bebés y niños cuenten con su esquema completo de vacunación para protegerlos de enfermedades que pueden ser graves o incluso mortales. Este cuidado temprano forma parte de las medidas preventivas más efectivas para asegurar una infancia saludable. La Secretaría de Salud de México actualiza periódicamente el esquema de vacunación que se entrega en la cartilla desde que nace cada bebé, y recomienda que los padres revisen en el centro de salud correspondiente las vacunas que deben recibir sus hijos según la edad.
Las vacunas que se aplican en la infancia protegen contra múltiples enfermedades, como difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, hepatitis B, neumococo, rotavirus, entre otras, y ayudan a prevenir hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas a estas infecciones.
Además, campañas de vacunación incluyen biológicos como la hexavalente —que combina varias protecciones en una sola inyección— y refuerzos para mantener la inmunidad conforme los niños crecen.
La vacunación infantil no solo protege a cada menor, sino también contribuye a evitar brotes y mantener a toda la comunidad más sana y segura, reduciendo la circulación de enfermedades prevenibles.
Especialistas en salud infantil recomiendan que madres y padres verifiquen periódicamente la cartilla de vacunación, ya que algunas dosis requieren refuerzos en etapas específicas del desarrollo. Acudir puntualmente a las citas permite asegurar una protección continua y detectar a tiempo cualquier esquema incompleto.
Las autoridades sanitarias también subrayan que las vacunas son seguras, gratuitas y están disponibles en centros de salud públicos, por lo que invitan a la población a no bajar la guardia. Mantener al día la vacunación infantil es clave para prevenir enfermedades que, aunque hoy parecen controladas, pueden reaparecer si disminuye la cobertura.

