La senadora Juanita Guerra, cuya fotografía se volvió viral al ser descubierta en un salón de belleza clandestino dentro del Senado, ha afirmado ser objeto de una persecución y acoso constante, al tiempo que reprocha a las legisladoras que la invitaron a ese sitio por abandonarla y no demostrar solidaridad hacia ella.
La representante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el grupo parlamentario insistió en que no fue casualidad que los periodistas irrumpieran para filmarla justo mientras le teñían el cabello, y considera injusto que se la critique duramente por haber utilizado ese servicio.
Sin revelar los nombres de las que la invitaron al lugar, mencionó que se trató de tres senadoras de Morena que ahora se mantienen en silencio.
“Me ha entristecido mucho que, en vez de mostrar sororidad, ni siquiera me hayan hecho una pregunta, ni hayan admitido quiénes son todas y por quiénes fuimos invitadas. (…) Que tire la primera piedra quien no tenga culpa. Mis colegas no han sido solidarias; las que me invitaron carecen de sororidad y, por el contrario, han negado todo y afirmado no conocer el sitio, pese a que ellas me llevaron allí”.
Durante una entrevista, Juanita Guerra reveló que remitió documentos a los titulares de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, y de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ignacio Mier, solicitando que se le descuente un día completo de su dieta por la visita al salón, pero también exigiendo que se divulgue quién o quiénes impulsaron la reapertura del establecimiento, quién proporcionó el equipo y quién contrató a Jazmín, la responsable del lugar.
Llorando la legisladora originaria de Morelos expresó que ha recibido amenazas contra su integridad y que este incidente forma parte de un hostigamiento organizado en su contra.“Pueden revisar mi historial político: nunca me he visto involucrada en escándalos. Todo comenzó cuando denuncié públicamente a ciertos funcionarios de Morelos. Esa es la raíz de esta agresión y del mal uso de mi imagen.
“Se trató solo de 20 minutos, y manteniendo coherencia con mis acciones, conducta y principios, le he solicitado a la presidenta de la Mesa Directiva que se esclarezca este asunto, pero también que, si tanto revuelo causa y solo me distraje ese breve tiempo, se me descuente un día entero, ya que en México la dieta no se rebaja por minutos u horas, sino por días completos”.
En los oficios enviados a los dirigentes parlamentarios, Juanita Guerra pidió que se examinen las grabaciones de las cámaras de vigilancia para detallar sus actividades del 4 de febrero a partir de las 8:15 horas y verificar su labor durante toda la sesión.La senadora del PVEM precisó que en el transcurso de un año había pedido el servicio del salón de belleza en tres oportunidades, pero solo asistió una vez, el miércoles anterior, para teñirse el cabello, servicio por el cual abonó 500 pesos.“Fue la única ocasión en que recibí el servicio y la única vez que parece que estoy bajo vigilancia. Lo denuncio abiertamente: me están observando, monitoreando lo que hago y lo que no. Por eso presento esto para que se aclare cuánto tiempo estuve allí”, enfatizó.
La senadora morelense Juanita Guerra, cuya imagen se viralizó por haber sido sorprendida en el salón de belleza que funcionaba a escondidas en el Senado, denunció que es víctima de "persecución y hostigamiento", y acusó a las senadoras que la invitaron a ese… pic.twitter.com/VBKrhCZp0B
— Diario de Morelos (@DiariodeMorelos) February 11, 2026
