“En la Orilla de la Noche” es una exposición del artista Iván Gardea que invita a recorrer un paisaje interior donde la noche no representa descanso, sino revelación. En este universo sombrío y profundamente introspectivo, el espectador se enfrenta a sus propias heridas, memorias y cuestionamientos.
La muestra se presenta en el Centro Cultural Jardín Borda y está compuesta por 72 piezas de distintos formatos, desde grabados minúsculos hasta esculturas y obras de gran formato. Por primera vez, se exhiben juntas tres de las series más importantes de Gardea, realizadas con el apoyo de la Beca del Sistema Nacional de Creadores. “Era mi intención desde hace años exponerlas juntas, porque sólo se habían mostrado de forma independiente”, explicó el artista.
El grabado en linóleo y en metal, técnicas que ha cultivado durante casi toda su carrera, constituye el eje técnico de la exposición. También se muestra una faceta menos conocida de su trabajo: la escultura. Entre las piezas destacan una talla en madera y un conjunto de 25 cerámicas, presentadas como una obra unificada, aunque en realidad son piezas independientes.
Originario de Ciudad Juárez, Gardea realizó su primera exposición individual a los 18 años. Su trayectoria incluye participaciones en bienales internacionales en París, España, México y otros países. Desde 1999 reside en Cuernavaca, donde fue uno de los fundadores de la licenciatura en artes del Centro Morelense de las Artes y actualmente, imparte clases en el Instituto Botticelli.
Además de la exposición, el Centro Cultural Jardín Borda ofrecerá dos actividades de activación: una charla con el artista sobre su obra y trayectoria, y otra, programada para julio, enfocada en los desafíos actuales del grabado, con la participación de especialistas del área.
