Chelsea dominó al Real Madrid, lo cazó y se impuso 2-0 con goles de Timo Werner y Mason Mount, para asegurar una final inglesa en la Champions League, donde ya estaba instalado el Manchester City.

Los porteros se lucieron, por los británicos, Edouard Mendy tuvo dos grandes lances que apagaron al Madrid, mientras que Thibaut Courtois tuvo a su equipo en la pelea hasta los últimos minutos.

Las primeras llegadas de peligro fueron para los ‘Blues’ que comenzaron a tocar la puerta al minuto 12 con Antonio Rudiger, quien sorprendió con un fogonazo y Thibaut Courtois reaccionó para atajar, en la siguiente jugada, el portero belga volvió a cerrar la cortina al cortar un tiro-centro de Chilwell.

Los blancos respondieron y Karim Benzema se dio un giro desde la media luna y disparó cruzado el arquero Edouard Mendy se tendió para desviar.

Kai Havertz techó a Courtois con una ‘cucharita’ que se estrelló en el travesaño y Timo Werner midió el rebote y conectó con la testa para meter el gol más fácil de su carrera poco antes de la media hora de juego.

Mendy salió inspirado y al 35’ ‘voló’ para robarle un gol a Benzema con una atajada espectacular, en la que mandó la pelota a tiro de esquina.

En el primer avance del complemento, Azpilicueta llegó a línea de fondo y centró para que Havertz rematara de cabeza y el balón se estrelló en el travesaño. Se salvaron los merengues, que todavía pensaban en un solo gol para ir al alargue.

Al 53’, Werner asistió con un pase de fantasía a Mason Mount, quien tenía para fusilar y el tiro se le fue un poco elevado y rozó el travesaño, los británicos perdonaron a un rival que en cualquier momento podía hacerles daño.

Madrid buscaba el empate y Chelsea estaba de cacería, pero con la pólvora mojada y una vez más dejaron vivo al visitante, en un mano a mano que Courtois le ganó a Havertz.

Werner desbordó y limpió el terreno para ceder a N’Golo Kanté, quien definió de primera y una vez más, Courtois evitó la caída de su marco al achicar y tapar con la pierna.

Con cinco minutos en el cronómetro, Pulisic enfrentó a Courtois en línea de fondo, lo fintó y asistió para que Mount punteara para aumentar la ventaja con un 2-0 que aseguraba la final inglesa contra el Manchester City.