El suplemento cultural “El Tlacuache” del Centro INAH Morelos dedicó su ejemplar número 1091 a la interculturalidad de la gastronomía mexicana y parte de lo que ha conformado la diversidad de sabores y olores de los patillos mexicanos.
Arantxa Ortiz Rodríguez y Eduardo Corona M. son los responsables de este texto que explica parte del intercambio gastronómico entre México (Latinoamérica) y otros continentes.
Es decir, relatan parte de cómo llegaron a México diversos ingredientes que hoy se asume como parte de nuestra cocina, y también, cómo los ingredientes de estas tierras comenzaron a viajar por el mundo.
“Esta relación entre los extremos del mundo, se ha presentado en lo más profundo de las entrañas: la gastronomía. Los tacos, el mole, el pozole, las tostadas y una diversidad de platillos, no serían posibles sin los aportes gastronómicos de Asia, y que llevarían también a ampliar y profundizar este intercambio, del mismo modo que las expediciones europeas hacia África e India, que fueron las que llevaron el chile y el jitomate al resto del planeta, incorporándolos a la alimentación mundial”, relatan en la página 3.
Los investigadores señalan que cebolla, lechuga, café, manzana, trigo, arroz, caña de azúcar, gallinas, naranja, limón, res, ajo, mango, cerdo, plátano y el tamarindo, están en territorio mexicano debido al intercambio que hubo durante la conquista.
“La conquista española del territorio que hoy se conoce como México, definiría los procesos culturales, económicos y sociales, dados los cambios y aportes introducidos por órdenes de la corona española. Sin embargo, la historia de México no puede ser contada únicamente a través de los ojos de Occidente, sino también de los aromas y sabores de Oriente”, señalan investigadores.
En este suplemento cultural se expresa que el estado tuvo una gran importancia y traslado de mercancías que se realizaban del puerto de Acapulco hacia la Ciudad de
México conocido como el camino de herradura.
“Este camino recorría los actuales estados de Guerrero y Morelos, pasando por los municipios de Chilpancingo, Mezcala, y del sur de Morelos como Amacuzac, Alpuyeca, Temixco y Cuernavaca, para seguir su ruta hacia la Ciudad de México”, explican.
De acuerdo a la aportación de los investigadores, generó que los españoles introdujeran distintas especies en los ecosistemas regionales, tanto para la agricultura como para la ganadería.
Entre los cultivos que destacan en el actual estado de Morelos, se encuentra la caña de azúcar y el arroz, ambos provenientes de Asia. En Morelos, las regiones en donde se logró cultivar la caña de azúcar fue en los municipios que hoy conocemos como Yautepec, Cuautla y Jojutla.
