Jiutepec.- En la lucha libre no basta con subirse al ring: hay que resistir, aguantar castigo y volver a levantarse. Así ha sido el camino de Corcel del Diablo, un rudo originario de Jiutepec que ha construido su carrera a base de disciplina, sacrificio y carácter. Con 11 años de trayectoria, el gladiador debutó el 19 de octubre de 2014, fecha que marcó el inicio de una historia que sigue escribiéndose.
La pasión por el pancracio nació desde niño, inculcada por sus padres y abuelos, quienes lo acercaron al mundo de las máscaras, el llaveo y el contrallaveo. A los 16 años decidió dejar de ser espectador y comenzó su formación como luchador profesional. Su preparación inició en el gimnasio del profesor Elfego y continuó en escuelas como la PLLP y la ANLL, bajo la tutela de maestros que marcaron su carrera, entre ellos Elfego Silva “Círculo Rojo” (QEPD), Pequeño Leopardo (QEPD), Hexagoncito (QEPD), Cometa, Antílope, Laberinto y Verdugo, de quienes aprendió técnica, disciplina y respeto por la lucha libre.
Representar a Morelos arriba del ring es un compromiso que asume con orgullo. “Es un honor representar a un estado que ha sido cuna de grandes luchadores. Me siento contento de formar parte de esta tradición y defender la lucha libre morelense”, expresó.
Su primera lucha ocurrió en la colonia Hidalgo de Jiutepec, en una contienda en parejas junto al profesor Leopardo. Los nervios y la derrota dejaron una lección que se convirtió en impulso para mejorar.
Desde entonces, la máscara ha sido un elemento fundamental de su personaje, símbolo del misticismo y la tradición que distinguen a la lucha libre mexicana. En su trayectoria ha compartido cartel con figuras de alto nivel, entre ellas Psycho Clown, en funciones de AAA ahora bajo el respaldo de WWE, experiencia que considera especial y exigente.
Además, vivió una de las luchas más duras de su carrera en un mano a mano contra Fusión por el campeonato de peso ligero, título que obtuvo tras una lesión de su rival. De cara al 2026, su meta es clara: entrenar más fuerte, crecer en el ring y volver a colocarse en la órbita del campeonato
