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Yautepec, Morelos.- Una misa se celebra en los patios de la parroquia de la Asunción de María, cinta roja rodea el inmueble, apenas te puedes acercar a escasos tres metros, su interior está irreconocible, dañado por el sismo del 19 de septiembre que dejó sin capilla principal al pueblo de Yautepec.

El campanario es el que más daños se le ve, la campana aún cuelga de la torre, pero ésta ya no produce sonido ni tiene espacio para moverse, los escombros y las fracturas que sufrió la base hacen que se mire inclinada hacia un costado como si pretendiera caerse.

Al interior, el nártex o entrada principal, así como la nave grande se observan afectados; una capa blanca de polvo cubre los restos de las bancas, en los pisos se encuentran escombros de la bóveda que cayeron desde más de 20 metros de alto.

En los muros blancos y en los castillos rosados las grietas saltan a la vista, alguna mayores otras casi imperceptibles, todas juntas representan riesgo, dicen los expertos, por ello el acceso al lugar no está permitido.

Un cristo que todo lo ve, observa fijamente desde su nicho hacia el atrio que día y noche permanece abierto, las fracturas que sufrió descuadraron su forma original y no se puede cerrar más.

En la bóveda principal una grieta atraviesa descaradamente todo el inmueble, cientos de éstas mismas se le unen en su paso por la estructura. Los edificios de un costado, también parte de la parroquia, se les ve levemente los estragos del sismo; hasta la capilla abierta perdió su cruz de piedra.

Por: Guillermo Tapia
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