Tuve a bien la noche del miércoles sentarme frente al televisor para ver, íntegro, el partido entre los Pumas y el Vancouver Whitecaps, dentro de los Cuartos de Final del torneo regional denominado Concachampions.

En el partido de ida, jugado en esa ciudad del oeste canadiense, los universitarios rescataron el empate y anotaron como visitante, criterio de gran ayuda cuando se es contundente en patio ajeno.

En Ciudad Universitaria vimos a un equipo chato, inoperante y con frecuentes yerros defensivos.

Fruto de ello, los representantes del país de la hoja de maple, se fueron arriba en el tanteador, fruto del gol de Sebastián Berhalter.

Poco le duró el gusto a la visita pues el empate llegó, cuatro minutos después, por intermedio de Guillermo Martínez.

Para la segunda mitad, el trámite del encuentro se tornó ríspido, complicado y, en ocasiones, agresivo.

El árbitro guatemalteco Walter López buscaba afanosamente, mediante las tarjetas amarillas, seis mostradas por cierto, controlar la situación, cosa que no lograba conseguir.

Lo más desesperante es comprobar que la llegada de Efraín Juárez al cuadro del Pedregal, los ha sumido en la indisciplina.

Prácticamente todo el partido, se la pasan reclamando al silbante, provocando al adversario, perdiendo tiempo deliberadamente, fingiendo faltas o exagerándolas, en fin, todo un compendio de trampas y chapuza.

Lo peor es que el equipo de la MLS no vende piñas. Se enganchó con todo lo que proponían los Pumas, menos en jugar al futbol.

El público auriazul hizo una muy buena entrada en el inmueble ubicado dentro del Campus universitario, solo para caer en la desesperación luego de ver las constantes fallas de su equipo.

Cuando todo parecía preparado para los tiempos extra, llegó una jugada habilitando a Ignacio Pussetto, quien remató a quema ropa para, con casi nada en el reloj, dotar de esperanza a compañeros y seguidores.

Pero le siguió la tos al perro. Fallas, faltas innecesarias, ausencia de control emocional y de manejo del juego, propiciaron que al minuto 93, Tristan Blackmon, capitalizara tanto horror y mediante el gol de visitante, dejara al felino herido de muerte.

Si en la dirección técnica universitaria alguien apostó a que la altura y la contaminación de la Ciudad de México serían sus aliados, se equivocó de cabo a rabo.

Impresionante la condición física mostrada por los canadienses y, sobre todo, el blindaje mental.

En realidades opuestas, Pumas seguirá en la lucha por colarse a la postemporada, enfrentando el fin de semana a Juárez, mientras los Whitecaps, el mejor equipo de la Liga en el norte del hemisferio, jugará Semifinales ante el Inter de Miami, con Lionel Messi incluido.

De verdad, amable lector de Diario de Morelos, se requiere mucho estómago para permanecer sentado ante la televisión, para poder comprobar que por el pobre nivel técnico de ambos contendientes, el faul se convierte en…el táctico del partido.

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