Mañana del miércoles. Mientras en el borde de la carretera federal de Huitzilac un hombre es despojado de 40 mil pesos por tres criminales armados, en la colonia Manuel Altamirano de Yautepec un sujeto y una mujer que viajan en motocicleta son atacados a balazos por cuatro sujetos que se desplazan en un coche.  Muere él, un individuo del que luego se informa tenía 54 años, y queda herida ella, una joven de 24, en tanto los agresores huyen fácilmente. Al rato, se dirá que los peritos hallaron quince tiros. Los hechos ocurren en el centro del estado... Horas después, por la tarde tres hombres originarios del vecino estado de México son balaceados en un campo de cultivo de Coatlán del Río, en el sur de Morelos. Sus edades fluctúan entre 39 y 54 y, heridos aunque afortunadamente no de gravedad, acuden a un hospital por sus propios medios. Obvio: los atacantes ya estaban en fuga… Otra mañana nefasta ha tenido lugar el día anterior, hallados en una casa de la colonia Flores Magón de Cuernavaca los cadáveres de una mujer de 40 años y de sus dos hijos de 24 y 15. Recibieron tiros en la cabeza, tienen huellas de haber sido torturados… El segundo y el tercer día de esta semana que está terminando han sido “normales”, de de delincuentes que atacan, huyen y volverán a delinquir en la impunidad, vieja ya, que genera más delitos… El fin de la semana pasada no fue mejor, reportadas seis muertes violentas y entre ellas dos de ocho mujeres ultimadas que antecedieron al número de cincuenta homicidios contados a mediados de noviembre… De esto habla la gente, de cosas tristes que han publicado los periódicos: Tenía 25 años y hacía un mes que se hallaba desaparecida la chica de 25 cuyo cuerpo desnudo y maniatado fue encontrado en un canal de riego de Tetelpa, municipio de Zacatepec… Quedaron también en la estadística roja los hallazgos de los cadáveres embolsados y en estado de putrefacción, de un masculino y una femenina en la colonia Tres de Mayo del pueblo El Hospital de Cuautla, así como el de una mujer  que era arrastrado por el agua de un canal de riego en el poblado de Tetelpa, municipio de Zacatepec… Aparte de muchos otros incontables, están también los casos del señor de 44 años que caminaba con su esposa y su hijo en la avenida El Sifón de Cuautla cuando fue atacado a golpes por varios sujetos y dos semanas más tarde murió en el Hospital General de la otrora llamada Ciudad de Los Balnearios, así como el de una riña en Atlihuayán, municipio de Xochitepec, que produjo dos varones asesinados a balazos… Y, bueno, la situación es que del sur al norte y de este a oeste del territorio morelense no hablamos de otra cosa más que del clima de violencia que se recrudeció a partir de noviembre, lo cual no quiere decir que los meses anteriores fueron precisamente tranquilos. Registrados treinta y tres secuestros entre enero y septiembre de acuerdo a cifras del Subsecretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en materia de plagios los números resultaron iguales a los del año pasado… Coincidente el recrudecimiento de la violencia con el arranque del gobierno de Cuauhtémoc, cualquiera que sea el motivo la gente se pregunta: ¿Padece Morelos los efectos de presuntos “acuerdos” que rompió la “maña”? ¿El nuevo gobierno está pagando el noviciado? La respuesta no la encontró el morelense común en las palabras que hilvanó el mandatario estatal, anteayer que continuó su gira de agradecimiento y trabajo en Puente de Ixtla y Amacuzac.  Dijo: “hay mucha gente que nos critica por la inseguridad, pero llevamos un mes y cachito”.  Lo del “cachito” es cierto, por el poquito tiempo que apenas lleva como titular del Gobierno de Morelos. Pero tampoco tranquilizó a las víctimas de la violencia la promesa que hizo, parafraseando a Andrés Manuel López Obrador: “hay una estrategia clara en materia de seguridad”. Pero al menos la gente debería darle el beneficio de la duda. Complejo, profundo, viejos e imparables hasta hoy los embates constantes de la delincuencia común y del crimen organizado, tampoco serena las aguas agitadas la explicación del secretario de Seguridad Pública, José Antonio Ortiz Guarneros. Advierte que Cuernavaca, Jiutepec, Puente de Ixtla, Cuautla y Jojutla son sólo algunos de los municipios que más preocupan a la autoridad en materia de seguridad; insiste en que necesita más policías, confía en que Morelos sea “favorecido” por López Obrador con el personal que hace falta. Y sí: la sociedad quisiera trocar en realidad los buenos deseos del vicealmirante Guarneros. Mientras tanto no le queda más que encomendarse a Dios… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]



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