Pocas semanas después de que Cuauhtémoc Blanco Bravo tomara posesión como presidente municipal de Cuernavaca atestiguamos la repavimentación de calles y avenidas.

Los cuernavacenses estábamos contentos y a la vez sorprendidos. ¿Con qué financiaría los trabajos si el Ayuntamiento decía hallarse arruinado? La duda fue disipada por el propio Alcalde: las obras no serían pagadas por la Comuna, ya que serían generosamente donadas por empresas constructoras. En este sentido lo afirmó el mismo presidente municipal. Sin embargo, la sospecha de, por decir lo menos, una maniobra rarísima que subyacía en el ambiente político fue aireada con esta nota del Diario de Morelos, el 27 de febrero de 2016. La empresa Cosmos Construcción y Agregados S.A. de C.V., propiedad de Damián Molina Arteaga y/o Damián Molina Cortés, padre e hijo, sería la que directamente será beneficiada por las presuntas donaciones para obras de reencarpetamiento, de acuerdo con información obtenida con diversas fuentes de información. Al consultar a personas involucradas en materia de obra pública, se supo que, además de Cosmos, la familia Damián cuenta con otra empresa que es Corporativo Constructor de Morelos S.A. de C.V., mismas que habrían subcontratado o tienen como empresas subsidiarias a Consormarj S.A. de C.V., J&W Constructores S.A. de C.V. y Servicios y Comercializadora de Cuautla S.A. de C.V., que son las que realizaron convenios y contratos de donación con el Ayuntamiento de Cuernavaca en condiciones que no han sido transparentadas. “Es una práctica que se realiza en el medio de la construcción, no siempre las mismas empresas pueden ganar los contratos, pues serían objeto de revisión por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así es que crean otras constructoras pequeñas o las contratan para que hagan algunos trabajos, y creo que este es el caso, lo que perjudica a la sana competencia; dicen que son donaciones, pero en el medio nadie cree eso”, señaló una de las fuentes a que acudió Diario de Morelos. El Ayuntamiento le debía a Cosmos. De acuerdo con información dada a conocer en su momento por autoridades municipales, la constructora Cosmos reclamó a la administración municipal 2013-2015, en pago de poco más de 8 millones de pesos que le adeudaba la administración 2009-2012, el asunto se habría resuelto a medias, luego de reconocer el adeudo y continuarle otorgando obra pública, por lo que los débitos subieron a poco más de 17 millones, lo que habría sido el pretexto para que la actual administración conviniera “donaciones” de esa empresa a cambio del pago de la deuda y que en el futuro fueran beneficiadas las cinco constructoras con contratos de obra pública. Damián Molina, involucrado. Se consultó también a otra parte, la que realiza el acarreo del material de construcción y cascajo, es decir, transportistas de carga afiliados a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), y del Nuevo Grupo Sindical (NGS), para saber si habían sido tomados en cuenta para esa labor, dijeron que sí, pero que sólo algunos habían sido beneficiados; de ambas agrupaciones se señaló a Damián Molina Cortés, como la persona que les había otorgado el contrato a sus agrupaciones, por sí o por medio de otra persona”… La semana pasada, a pocos días de que Cuauhtémoc Blanco tomara posesión del cargo de gobernador de Morelos, el alcalde de Cuernavaca electo, Francisco Antonio Villalobos Adán, acudió a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción para denunciar a una empresa que pretende cobrar 80 millones por unas obras donadas. Lo hizo en su calidad de ciudadano. Explicó: “Me percato que estaban anunciados unos cobros al Ayuntamiento, me puse a estudiarlos y me doy cuenta que es una empresa que demanda al Ayuntamiento por 39 millones de pesos, y que hay otro tema igual por más o menos la misma cantidad, alrededor de poco menos de 80 millones de pesos”. La nota recordó que por un lado en el primer informe de gobierno del Ayuntamiento de Cuernavaca se declaró la rehabilitación con cinta asfáltica de las avenidas Universidad, Palmira y Teopanzolco como “donativo”, mientras por otro, en el Tribunal de Justicia Administrativa se reclamaba un pago de alrededor de 39 millones de pesos. Héctor Manuel Buenrostro Grimaldi, abogado del edil electo, informó que son ocho contratos con diversas empresas de las cuales algunas se repiten. La pelota cayó en la cancha de Juan Manuel Hernández Limonchi, el suplente de Bravo que el miércoles anterior tomo posesión de la alcaldía. Nada se volvió a decir sobre las obras “donadas”. El lector deducirá si este asunto despide ese olor a corrupción que detesta el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien, por cierto, mañana jueves vendrá a Cuernavaca para una reunión de trabajo con Cuauhtémoc… (Me leen después).

 

Por: José Manuel Pérez Durán

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