El día de ayer se instaló la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política, que preside la diputada Local Mirna Zavala Zúñiga, quien logró reunir a la mayoría de los representantes de las organizaciones civiles organizadas y, junto con los diputados Ángel Adame y Andrea Gordillo, hicieron el quorum legal para la instalación de la comisión, ya que los otros dos diputados irresponsables no estuvieron presentes.

Al hacer uso de la palabra, la diputada Zavala dijo: “Agradezco a cada uno de ustedes su presencia en este evento de Instalación de la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política del Congreso del Estado, que me honro en presidir.

“En la actual coyuntura nacional e internacional, nadie puede concebir la concreción de un proyecto democrático alejado o al margen de la participación ciudadana.

“Aún más, hoy, democracia es necesariamente legitimidad y ésta no es más que el producto y la consecuencia de la participación ciudadana. En otros términos, sin presencia ciudadana y su participación, sencillamente, no existe democracia.

“De aquí, precisamente, su ubicación estratégica y la urgente necesidad que tenemos de crear -en nuestra entidad- las mejores condiciones que posibiliten el desarrollo de ciudadanos en el sentido más preciso del concepto, mismos que se encarguen de conducir a Morelos a escenarios cualitativamente superiores de democracia.

“Es decir, se trata de fomentar un tipo de ciudadanía con altos niveles de interés por informarse en torno a los asuntos públicos, con capacidad para la organización autónoma y la cooperación social, con el talento suficiente para la crítica inteligente y la elaboración de propuestas que reflejen los reales intereses de la sociedad civil, entre otros.

“Con el aporte de mujeres y hombres con estas características, no sólo la ciudadanía tendría capacidad suficiente para el control de la sociedad política o de los gobernantes, sino que estaríamos en condiciones de dar un salto cualitativo de la democracia representativa a una democracia de carácter participativa.

“Se trata, entonces, de generar condiciones que hagan posible la inauguración de un nuevo tiempo democrático, en el que las alternativas de crecimiento y desarrollo se construyen desde abajo, desde las bases mismas del tejido social.

“Señoras y señores, compañeros diputados integrantes de la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política del Congreso morelense, amigos todos, hagamos que la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política deje de ser un ente burocrático, que dificulta la participación de la sociedad civil, y -a diferencia- se convierta en un facilitador de ella.

“Hagamos que la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política sea un instrumento para la inversión cívica y la acción social transformadora. Permanezcamos, en todo momento, sensibles y abiertos a la pluralidad de pensamientos, a la riqueza creativa y participativa de la sociedad morelense.

“En fin, hagamos de la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política, el instrumento idóneo para apoyar decididamente en Morelos la cultura de la corresponsabilidad, de la evaluación social, de la transparencia y de la rendición de cuentas.

“Creo de eso se trata y, si así fuera, nuestra Comisión, la Comisión de Participación Ciudadana y Reforma Política del Congreso del Estado de Morelos, estaría contribuyendodecididamente a hacer de nuestra entidad federativa, un Morelos más justo, un Morelos más solidario y sobre todo, un Morelos mucho más democrático”.

Esperamos que no quede todo en palabras, sino en hechos. ¿No cree usted?

 

UNA VEZ MAS “LA CASA DE LA CHICA”

Esa la única mansión de la época de los cuarentas, en la que los políticos más importantes del país pasaban los fines de semana en Cuernavaca, cuando fue la gran época del Club de Golf Cuernavaca, donde la gente se reunía para ver pasar los grandes vehículos de los más importantes líderes del país que desfilaban rumbo al club de golf cada semana; la época de oro de la ciudad. Sólo queda una sola casa: la “Casa de La Chica”, casa emblemática que, por acuerdo presidencial, fue designada patrimonio de la ciudad al ser una casa de la epoca colonial, pero, por desgracia, los propietarios son los dueños de Pullman de Morelos, quienes ahora, por tercera vez, quieren acabar con ella y, a pesar de tener gran cantidad de millones, la tienen abandonada para ver si algún día se derrumba y pueden hacer crecer su negocio como era su intención.

Esos propietarios son gente de fuera, que han vivido de nosotros los morelenses durante muchos años, y siguen saqueando a todos; ellos son los que no han permitido que tengamos una central camionera, porque no quieren gastar en beneficio de la ciudad, sino que sólo quieren seguir ganando dinero, lo que compensan con lambisconear al gobernador y al presidente municipal en turno para que les permita seguir contaminando el centro de la ciudad, y que no se les ocurra hacer una central camionera que los ponga en orden, como en cualquier capital del país.

Su ambición es tanta que les dan migajas a los políticos, prestándoles camiones para sus supuestos programas.

A la emblemática casa ahora le están matando los grandes árboles que ésta tiene enfrente del Ayuntamiento que, como es su costumbre, se hace que no ve y permite que se violen todos los principios legales en contra de la naturaleza de la ciudad, corrupción de la que estamos hartos los cuernavacenses.

Exijamos que dejen de destruir una casa que debería ser expropiada por el gobierno para el disfrute de todos los ciudadanos, siendo una casa histórica de Cuernavaca; no permitamos que los ladrones de cuello blanco sigan acabando con nuestro patrimonio cultural. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León [email protected] Twitter: @teolavin


Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado