Uno de los grandes problemas que enfrentamos es el pésimo transporte público que tenemos, no sólo son vehículos viejos, sucios y totalmente desgastados, sino que están manejados por algunos sujetos, sobre todo los taxis, a los que en verdad si se les hiciera una prueba de manejo no la pasarían.
Por lo que hemos leído, se ha creado un mecanismo para obligarlos a cambiar las unidades, a través de los lineamientos sobre antigüedad máxima de “rutas”, taxis y unidades de carga; el incumplimiento es motivo de sanciones a partir de enero del próximo año, lo que nos parece muy bien. Ahora falta ordenarlos, ponerles horario para recoger el pasaje y darles a las rutas un orden con los nuevos vehículos que, esperamos, tengan aire acondicionado y calefacción como en otras partes del mundo, ya que es tan caro como en cualquier país pobre de Europa.
Ahora, con la publicación en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad”, entró en vigor el “Acuerdo por el que se emiten los lineamientos para determinar y establecer la antigüedad máxima de las unidades del servicio de transporte público de pasajeros con y sin itinerario fijo, así como del transporte público de carga en el estado de Morelos”, y apercibió a los concesionarios con sanciones a partir del 1º de enero de 2020 en caso de no sustituirse los vehículos viejos.
Según el acuerdo expedido por la Secretaría de Movilidad y Transporte, la antigüedad máxima permitida de las unidades de taxi en los municipios de Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Huitzilac, Jiutepec, Temixco, Tepoztlán, Yautepec y Xochitepec será de 10 años, mientras que en el resto de los municipios la antigüedad máxima permitida será de 12 años.
En el caso de las “rutas”, la antigüedad máxima permitida será con base al tipo de unidad: tipo autobús y minibús, máximo 16 años; tipo microbús, 13 años; tipo furgoneta y panel, 10 años. En el caso del transporte público de carga general y materiales de construcción, la antigüedad máxima de la unidad será de 20 años; para pipa, 25 años; para camiones de volteo, 25 años; y para grúas, 20 años.
Creemos que está muy bien el acuerdo, el problema es que deja a medias el reordenamiento; lo más urgente es la prometida central camionera, de la que no vemos claro. Los intereses son muchos y los recursos tendrán que aportarlos los concesionarios de las rutas federales, y es verdaderamente justo porque tienen años haciéndose ricos con el servicio y contaminando la vialidad, el tráfico y el ambiente, que es lo peor.
A Cuernavaca le urge la central camionera para que sea la base para poner orden en el trasporte, porque mientras sigamos como estamos, así se haga lo que se haga, no funcionará el transporte como uno de primer mundo.
Por lo que hemos podido analizar, el acuerdo estableció que los vehículos del transporte público en sus distintas modalidades, que se encuentren registrados en el padrón de la Secretaría de Movilidad y Transporte, podrán realizar el canje de placas en cumplimiento a la Norma Oficial Mexicana número NOM-001-SCT-2-2016, independientemente de que sus vehículos no cumplan con los años de antigüedad.
Lo anterior siempre y cuando -previamente al canje de placas- presenten la unidad ante el área de Revista Mecánica de la Secretaría y firmen una carta compromiso ante la Dirección General de Transporte Público, Privado y Particular, en la cual se comprometan a sustituir sus unidades por modelos que cumplan con los años de antigüedad determinados, debiendo las nuevas unidades estar en operación a partir del primero de enero de 2020.
Extraordinario, pero insisto: está corto el acuerdo, faltan muchas más cosas para poner orden en el transporte; creo que habría que replantear las rutas que utilizan y la frecuencia de acuerdo con el aforo del pasaje, para que ni pierdan el tiempo siempre circulando vacíos, que dejen de jugar a las carreras y cumplan en el orden adecuado su ruta.
En el caso de unidades nuevas, los concesionarios podrán presentar el contrato de adquisición correspondiente. Existe la advertencia de que los concesionarios cuyos vehículos no cumplan la antigüedad establecida en el acuerdo a partir del 1º de enero de 2020, serán acreedores a las sanciones establecidas en la ley en la materia.
Además, es importante ponerles reglas a los taxistas para evitar que sigan acabando con la vialidad. Se necesita orden para la ciudad, porque hasta parece que nadie se preocupa por ella; el solo hecho de que los multaran por cada infracción que todos vemos sería suficiente para ponerlos en orden.
Necesitamos que se vea la autoridad; si ésta está haciendo que se cumplan las reglas, todos tendremos que entrar al aro, pero tienen que acabarse las “mordidas”, y a los “tamarindos” de moto poco les falta para morderte al sólo verte pasar; si ven que pueden sacar provecho, de inmediato te detienen. Si así detuvieran a los delincuentes, todos seríamos felices. ¿No cree usted?

Teodoro Lavín León
[email protected] / Twitter: @teolavin


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