Los dueños de los nuevos partidos aprobados por el Consejo General del Impepac son puros políticos viejos, conocidos y ensarapados, que llegaron porque está mal hecha la ley en primer lugar, lo que traerá un problema grave en la elección ya que serán tantos que se pulverizará el voto.
Por lo que podemos checar, hay muchos de los ex diputados y funcionarios de las pasadas administraciones quienes, sin sacar la cabeza, son los verdaderos dueños de los nuevos partidos que, como podemos ver cada día, están haciéndose pasar por nuevas opciones para los ciudadanos, cuando en realidad ya son hechura de muchos políticos viejos, de políticos que, como chapulines, han ido de partido en partido.
Utilizar instituciones como los partidos políticos como un nuevo medio de vida les ha funcionado; a muchos de una forma más que eficaz. Ahí tenemos al Partido Verde, que nunca ha crecido más de lo necesario, se mantiene con un discurso mediocre pero constante y ya logró poner a un ahora ex gobernador y a varios senadores y diputados federales que pasan como el viento, que casi ni se sienten, pero ha resultado un gran negocio para las dirigencias, ya que los recursos que se les asignan son muchísimos a niveles federal y local.
Usted puede decirme de muchos más malos que buenos funcionarios, pero la verdad es que los liderazgos de ese partido en particular son los mismos y siguen cobrando y viviendo del presupuesto, siempre apoyando al partido en el gobierno; así lo hicieron con Fox y Calderón en su tiempo, y antes con el PRI y ahora con Morena. Nadie puede negarle a la familia que se conoce como su dueña que lo ha hecho bien en el sentido económico, pero deja mucho que desear en el sentido ético.
Así ahora los nuevos partiditos van a buscar alcanzar el porcentaje requerido para no perder el registro, y hacer de ellos empresas que han demostrado ser buen negocio con nuestro dinero.
Y, por lo que podemos ver, los que ya estuvieron en el pandero aprendieron y quieren reconciliarse consigo mismos y tener un nuevo negocio más rentable. Y, sobre todo, un partidito político es negocio con el que no tienes que levantarte temprano para abrir, que no te roban y que no te piden piso, además de tener un sinnúmero de ventajas más.
Mire usted nada más cómo llegaron a ser aprobados. El partido BC presentó once mil doscientos cuarenta y siete militantes; el Morelos Progresa nueve mil sesenta y nueve; el Renovación Pública Morelense seis mil trecientos catorce; el Mas Rosa Mexicano seis mil doscientos trece; Podemos seis mil ciento tres; Fuerza Morelos seis mil doce; el Más Azul o Apoyo Social cinco mil doscientos veintitrés y el Futuro cuatro mil doscientos ochenta y ocho.
En realidad, como podemos ver, no es tan complicado crear un partido y, es un buen negocio que te da poder, tribuna y, además, mucho dinero. ¿Qué más se puede pedir?
Aquí la gran irresponsabilidad es de los señores legisladores, que en realidad no tienen idea ni de lo que hacen y algún iluso les envió la copia de otro código y lo aprobaron de manera irresponsable.
Las transas del año las quisieron hacer al modificar la ley al cuarto para las doce, pero, como se necesitaba una modificación constitucional, tenían que aprobarla en los cabildos y su última transa -que era en verdad un bodrio- no pasó por la mala manera en que se han comportado; los munícipes no saben de la que nos salvaron porque no creo ni que estén conscientes de ello. La verdad, es una verdadera vergüenza lo que está sucediendo.
Las modificaciones al Código Vigente es de la anterior legislatura y en la modificación de este año no había cambio para la constitución de los partidos, desde luego hecho con toda la maña de la legislatura de la corrupción -o sea la anterior- en la que los propios diputados prepararon para lo que ahora están haciendo y ya lograron un nuevo partido de ellos; se comieron a todos los partidos sin que nadie se diera cuenta por la falta de profesionalismo de los partidos políticos. Ellos son los responsables de que estas cosas pasen.
Que son entidades de interés público es cierto, pero de que hacen de todo menos servir también es cierto; sólo ven por sus intereses y ahora tendremos que mantener a los nuevos partiditos, algunos de ellos formados por los que ya nos habían robado de otras maneras. En verdad estamos (con perdón de la palabra) jodidos. ¿No cree usted?
Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin
