El fútbol de Indonesia vivió este sábado el capítulo más oscuro de su historia luego de que miles de seguidores del Arema FC saltaran al terreno de juego del Estadio Kanjuruhan luego de la derrota 3-2 en el clásico de East Jarva ante el Persebaya Surabaya. Después de varias versiones extraoficiales, la Policía confirmó que hay al menos 130 muertos y 180 heridos, algunos de los cuales fallecieron en la cancha.

Se considera la tercera peor tragedia en un estadio de soccer de la historia.

La cifra fue confirmada por la Policía local. La Liga suspendió la actividad en todo el país por lo que resta del fin de semana.

El inspector general en jefe de la Policía regional de Java Oriental, Nico Afinta, fue quien hizo pública la estremecedora cifra luego de que varios portales locales habían anticipado que se trataba de una cantidad de víctimas fatales que podía marcar un punto de inflección en la historia de la violencia en el fútbol de ese país.

“En este incidente han muerto 130 personas, dos de las cuales son miembros de la Policía Nacional”, lamentó Nico Afinta durante en una conferencia de prensa en Malang la madrugada de Indonesia, en declaraciones publicadas por los diarios Kompas y MediaIndonesia, entre otros. Además, detalló que 34 de las víctimas fatales perdieron la vida en el estadio y hay 180 heridos que están siendo tratados en hospitales d ela zona, aunque no aclaró cuántos son de gravedad.

Las imágenes viralizadas de lo ocurrido son dramáticas. Varios aficionados pudieron filmar con sus teléfonos celulares cómo fue el momento en que una multitud saltó al campo e inició un enfrentamiento con los agentes de la policía que respondieron utilizando gases lacrimógenos en el verde césped y en las gradas. Mientras tanto, futbolistas, árbitros y cuerpo técnicos escaparon rumbo a los vestuarios para evitar ser agredidos.

“Estamos preocupados y lamentamos profundamente este incidente. Compartimos nuestras condolencias y esperamos que esta sea una lección valiosa para todos nosotros”, señaló Akhmad Hadian Lukita, presidente de la Liga Indonesia Baru (LIB). Además, el Arema FC ya fue informado que no volverá a jugar con público ni en su estadio por lo que resta de la temporada, mientras se analizan otras medidas.

Entre los heridos hay niños y mujeres que fueron trasladados a dos hospitales de la zona. A su vez, el sitio de noticias local Komas publicó que algunas de “las víctimas fueron producto de haber sido pisoteadas por otros simpatizantes, así como por la dificultad para respirar debido a los gases lacrimógenos lanzados por las fuerzas de seguridad”.

Es que el nivel de violencia fue tal que se desataron peleas en las gradas, en el campo de juego y, cuando se abrieron las puertas del estadio, en las inmediaciones del recinto, en donde la Policía tuvo que responder con mayor fuerza ante el caos. Además, se movilizaron miembros de las Fuerzas Armadas de Indonesia para poder reestablecer la paz, mientras el fuego y los gases se volvían parte del violento paisaje.

Por su parte, el club Persebaya publicó en su cuenta de Twitter: “La familia extendida de Persebaya lamenta profundamente la pérdida de vidas después del partido Arema FC vs Persebaya. Ninguna vida sola vale fútbol. Oramos por las víctimas y que las familias que quedaron atrás reciban fortaleza”.

Con estas cifras aterradores, la tragedia no sólo es la más grande en la historia de Indonesia, sino además la tercera en el mundo en cantidad de víctimas fatales ligadas a eventos deportivos.

La mayor ocurrió en Perú en 1964 en un partido ante la selección argentina que dejó más de 300 muertos. Luego, el duelo entre Napoli y Bologna manchó al fútbol italiano en 1944 causando el deceso de 152 personas por una batalla entre la afición local y la policía. Con las cifras reveladas hasta el momento, este lamentable hecho en el país asiático se ubica tercero.


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