A dos meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, la creación, distribución y aplicación de las vacunas del Covid-19 se ha convertido en una herramienta de uso político, al hacer mención de la fecha de votación, el 3 de noviembre, como plazo para proveerla.
Ayer, funcionarios de Salud y el laboratorio Pfizer afirmaron que una vacuna podría estar lista a fines de octubre. Si bien hay mucho en juego para el republicano Donald Trump, que se enfrentará al exvicepresidente Joe Biden, no hay presión política sobre la Administración de Alimentos y Medicamentos para que apruebe una vacuna, afirmó Kayleigh McEnany, portavoz de la Casa Blanca.
Trump ha comprometido miles de millones de dólares para desarrollar las sustancias contra el Covid-19, que ha matado a más de 185 mil personas en EU, pero sus críticos han dicho que su falta durante la pandemia ha contribuido a generar más muertes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han pedido a los funcionarios de salud pública de los estados que se preparen para distribuir una posible vacuna contra el coronavirus a los grupos de alto riesgo a partir de finales de octubre.
Pfizer difundió que debería tener información hacia finales de octubre sobre si la vacuna que está desarrollando con su socio alemán BioNTech SE es segura y eficaz.
Sin embargo, el principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci, dijo ayer mismo que no contaba con que haya una vacuna tan pronto.
“Todo esto son conjeturas”, dijo Fauci a CNN, cuando se le preguntó sobre los comentarios de Pfizer, añadiendo que la mayoría de los expertos proyectan que la vacuna estará lista para noviembre o diciembre, “es concebible que pueda estar lista para octubre, pero no creo que eso sea probable”.
Los CDC “proporcionaron a los estados supuestos de planificación mientras trabajan en planes para la distribución de vacunas, incluyendo la posibilidad de tener cantidades limitadas en octubre y noviembre”, dijo a Reuters una portavoz de la agencia.
