Cuernavaca.- Cuando parecía que los integrantes de la LV Legislatura habían dado un paso hacia el diálogo y el acuerdo, la clausura de los “trabajos” de la Diputación Permanente, el sábado, fue motivo de un nuevo choque entre los dos grupos en los que están divididos los legisladores.
La sesión fue convocada a las nueve de la mañana por el presidente de la Mesa Directiva, Francisco Sánchez Zavala, integrante del G11, pero diputadas del G8 acusaron que no se emitió con el tiempo que establece la Ley Orgánica, con la intención de darles un “albazo”.
En un comunicado, se informó que el presidente de la Mesa Directiva, Sánchez Zavala, clausuró legal y oficialmente los trabajos de la Diputación Permanente, que estuvo en funciones durante el primer periodo de receso del primer año constitucional.
Reanudó la sesión que inició el 12 de enero, pero ante la ausencia de las diputadas secretarias titulares, Mirna Zavala Zúñiga, Macrina Vallejo Bello y Érika Hernández Gordillo, habilitó a los diputados suplentes Andrea Valentina Guadalupe Gordillo Vega y Agustín Alonso Gutiérrez, y turnó a la Junta Política el acuerdo parlamentario 059/SSLyP/DPLyP/P.O.1/21.
El diputado Sánchez Zavala prosiguió una sesión que supuestamente tres diputadas continuaron el 12 de enero, y en la que “aprobaron” dos acuerdos para dejar sin “efectos” los cambios en la Junta Política y comisiones, y la “clausuraron”.
Pero para el presidente de la Mesa Directiva, la sesión estaba en suspenso y las actuaciones de sus homólogas fueron ilegales, a pesar de que fueron publicadas en el periódico oficial “Tierra y Libertad”.
Al final de la sesión, las secretarias propietarias arribaron, discutieron ampliamente y emitieron un comunicado en el que acusaron que fueron objeto de un “albazo”.
Cabe destacar que hasta el momento, no hay plena claridad sobre a qué grupo parlamentario le asiste la legalidad de sus actuaciones, en un Congreso del Estado.
Por: ANTONIETA SÁNCHEZ
