Los más de 1.500 pedazos de basura espacial que ahora están en la órbita de la Tierra son un peligro para los astronautas de la estación espacial.

Con el fin de destruir satélites, Rusia probó su nuevo misil con uno de sus propios satélites el lunes. Esta destrucción provocó que se creara una lluvia de basura espacial, de 1.500 pedazos del satélite que destruyó Rusia irresponsablemente, asegura el departamento de Estado de Estados Unidos, poniendo en peligro “los intereses de todas las naciones”.

Los siete astronautas que se encuentran en la Estación Espacial Internacional, se tuvieron que resguardar en dos naves espaciales de la  nube de basura, pues esta destrucción imprudente podrían chocar con ellos causando daños mortales.

Las colisiones con escombros que se pueden dar por esta basura espacial, podrían causar la explosión de una nave espacial fuera de servicio o del cuerpo de un cohete, aún con un tamaño de  más de 1 cm , inhabilitarían una nave espacial operativa, incluso los impactos de escombros de tamaño milimétrico pueden causar daños locales o inutilizar un subsistema de una nave espacial operativa.

Como respuesta el Ministerio de Defensa ruso anunció que la prueba antimisil contra uno de sus viejos satélites, se realizó con “precisión nítida” y negó que esta pusiera en riesgo a la Estación Espacial Internacional. “Probamos con éxito un sistema prometedor”, señaló Serguéi Shoigu, ministro de Defensa. “Los fragmentos que se formaron no suponen amenaza ninguna para la actividad espacial. El objetivo era una nave espacial no operativa que había estado en órbita desde 1982”.

Por su parte el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, dijo que esta prueba señala un peligro para un futuro pues "aumentará significativamente el riesgo para los astronautas y cosmonautas de la Estación Espacial Internacional, así como para otras actividades de vuelo espacial humano", aseguró.

"El comportamiento peligroso e irresponsable de Rusia pone en peligro la sostenibilidad a largo plazo del espacio exterior y demuestra claramente que las afirmaciones de ese país de oponerse al armamento del espacio son poco sinceras e hipócritas", agregó.

Los miles de fragmentos generados por tantos satélites destruidos como otra basura espacial son propulsados hacia abajo, hacia la Tierra y fuera de cualquier peligro, pero muchos también se dirigirán a altitudes más elevadas, donde acosarán las misiones operativas durante años en el futuro, incluidas las rusas, aclaró el corresponsal de Ciencia, Jonathan Amos.

Estos peligros son una responsabilidad de todas las naciones y deberían limpiar el entorno espacial, no contaminarlo todavía más. Expertos de la Agencia Espacial Europea han determinado que la evolución a largo plazo de los desechos espaciales en unas pocas décadas, comenzarán a dominar, los fragmentos chocarán inicialmente con objetos grandes e intactos. Entonces, los fragmentos de colisión resultantes comenzarán a chocar con otros objetos grandes e intactos, etc., y finalmente los fragmentos de colisión colisionarán con los fragmentos de colisión hasta que todos los objetos restantes se reduzcan a tamaños subcríticos”, añaden.

Por ahora el incidente ha creado el momento de tensión más grande entre Rusia y Occidente desde la Guerra Fría.

 

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