México.- El nuevo presidente de la Liga MX, Mikel Arriola, admitió su afición a los Pumas, pero dijo que toda esa pasión quedará en el pasado, ya que ahora se debe a todos los clubes de la Primera División en México.
El directivo no puede mostrar ningún tipo de actitud hacia los colores azul y oro, por lo que su pequeño hijo es el encargado de heredar dicha pasión.
“Desde el lunes que la asamblea me nombró presidente ejecutivo, ya deposité en mi hijo Santiago, de siete años, la afición a Pumas. Hoy le voy a todos esperando que lo que se dé en la Final sea espectáculo. Ya no le puedo ir a nadie”, dijo.
Arriola estuvo ayer en el estadio León para presenciar la final de Vuelta entre León y Pumas, y será la primera vez que el presidente nombrado la semana pasada entregue el trofeo y las medallas a los campeones.
Mikel Arriola. El nuevo titular de la Liga MX debe ser parcial en el futbol mexicano.
Staff Diario de Morelos
