Con algunas restricciones, de forma ordenada, espaciada, paulatina y con cierto número de católicos, abrieron las puertas las iglesias a las celebraciones eucarísticas en la zona metropolitana de Morelos.
Así, de esta manera las iglesias intentan adaptarse a la “nueva normalidad” a causa de la pandemia por el COVID-19 y reducir los riesgos para los feligreses.
En algunas iglesias como en la Catedral, la nueva política de sanidad es no dejar pasar a los actos litúrgicos a los niños menores de 12 años, y cuando hay misa dejan pasar a cierto número de personas que son las que quedarán sentadas apropiadamente, respetando la sana distancia.
Mientras que en la iglesia de Tepetates, la capilla que alberga a “Nuestro Señor Jesucristo” y a “San Judas Tadeo”, está abierta todo el día para que los feligreses puedan orar y pedir por la salud de sus familiares.
“Aquí es un lugar donde nos sentimos más escuchados y en donde hemos recibido más milagros”, dicen algunos feligreses de Tepetates.
Asimismo, en la iglesia de Tlaltenango, hubo actividad, pues celebraron la confirmación de unos pequeños, quienes estuvieron acompañados de sus padres en la parroquia de “Nuestra Señora de los Milagros”, siempre en todos los actos eucarísticos con las medidas preventivas contra el coronavirus.
Por Luis Flores / luis.flores@diariodemorelos.com
