Inglaterra.- Fulham se negó a hincar la rodilla ante el campeón y, con un gol de último suspiro, rescató un empate 2-2 frente al Liverpool en un Craven Cottage encendido. Raúl Jiménez fue protagonista en una noche de claroscuros: aportó una asistencia de lujo, pero también cometió un error que mantuvo con vida a los Reds.
El delantero mexicano arrancó como titular y dejó su sello con un pase de tres dedos para Harry Wilson, quien no perdonó y aplicó la ley del ex ante su antiguo club. Fulham golpeó primero y volvió a exponer una de las grandes incomodidades del Liverpool esta temporada: conceder el primer gol y no saber remar contracorriente.
El empate llegó por conducto de Florian Wirtz tras una pérdida de balón de Raúl Jiménez. Conor Bradley condujo hasta el área y se apoyó con el alemán, quien definió con precisión. El VAR revisó la jugada y validó el gol, desatando la ilusión visitante.
Más tarde, el Liverpool creyó tener el triunfo en la bolsa. Jeremie Frimpong mandó un centro preciso y Cody Gakpo lo convirtió en el 2-1, festejado con alivio por un equipo que veía cerca los tres puntos en una cancha históricamente complicada.
Pero Fulham tenía otros planes. Harrison Reed tomó el balón en los minutos finales y sacó un disparo potente que venció a Alisson Becker, decretando el 2-2 definitivo y haciendo estallar a Craven Cottage.
El empate le sabe a oro a los Cottagers: suman un punto que los deja a solo tres del top 5 y confirman el buen momento del equipo de Marco Silva, que ya acumula cinco partidos consecutivos de Premier League sin conocer la derrota.
