Para cada rango de edad hay ciertos estudios que se recomienda practicar con cierta periodicidad, para garantizar que haya salud y prevenir enfermedades que puedan convertirse en episodios graves, lo cual traerá posiblemente gastos innecesarios.

Por esa razón, te presentamos los análisis clínicos o estudios más importantes que un adulto mayor debería realizarse.

1.- Tanto para hombres como mujeres

a) Análisis de sangre y orina

Es importante realizar al menos una vez al año un análisis de sangre. Tanto en hombres como mujeres debe medirse:

- Hematología: en el que se incluye el hemograma, la fórmula leucocitaria y la velocidad de sedimentación; es decir, el estado en que se encuentran los glóbulos rojos y los glóbulos blancos.

- Bioquímica: En este análisis se conocen los niveles de glucosa, ácido úrico, colesterol total, HDL y LDL, así como la bilirrubina, creatinina, triglicéridos, fosfatasa alcalina y proteínas totales.

- Análisis de orina: Con el que se pueden identificar elementos anormales como el pH, la densidad de la orina, la glucosa, proteínas y los sedimentos.

b) Electrocardiograma en reposo

El electrocardiograma en reposo (ECG) es un procedimiento que mide la actividad eléctrica del corazón para saber si está latiendo a ritmo y fuerza normal; también muestra el tamaño y la posición de este órgano.

Puede detectar arritmia, obstrucción de arterias, insuficiencia cardiaca u otro tipo de enfermedades del corazón.

Se recomienda realizar electrocardiograma en reposo cada año.

Cuida tu salud, en CDI puedes realizarte los estudiós necesarios para cuidar de tu cuerpo.

c) Detección de niveles de presión arterial

Para las personas de la tercera edad, la presión arterial debe ser una prueba de rutina. Esta medición puede realizarse en casa con dispositivos electrónicos; cuando indica un resultado superior o inferior a los recomendados por su médico, debe seguirse un tratamiento adecuado, así como mejorar el estilo de vida.

Si el número superior (número sistólico) está entre 120 y 139 o el número inferior (número diastólico) está entre 80 y 89 mm Hg o más, hágasela revisar cada año.

Si el número superior es 130 o mayor o el número inferior es 80 o mayor, programe una cita con su médico para aprender cómo puede disminuir su presión arterial.

Si tiene diabetes, enfermedad del corazón, problemas renales u algunas otras afecciones, es probable que necesite hacerse exámenes con más frecuencia.

d) Detección de colesterol

Si su nivel de colesterol es normal, hágaselo revisar al menos cada 5 años.

Si tiene colesterol alto, diabetes, enfermedad del corazón, problemas renales o algunas otras afecciones, es probable que necesite hacerse exámenes con más frecuencia.

e) Detección de cáncer colorrectal

Se recomienda a partir de los 65 años, con el fin de detectar cáncer de colon. Este tipo de cáncer no siempre presenta signos o síntomas, sin embargo, si se diagnostica en las fases iniciales se tiene una mayor probabilidad de curarse.

Hasta los 75 años, debe hacerse un examen de detección de cáncer colorrectal regularmente. 

Hay muchos exámenes disponibles para el cáncer colorrectal:

-Una prueba de sangre oculta en heces.

-Una prueba inmunoquímica fecal (PIF).

-Una sigmoidoscopia flexible.

-Enema de bario con doble contraste.

-Colonografía por TC (colonoscopia virtual).

-Colonoscopia

f) Examen de cáncer pulmonar

Debe hacerse un examen de detección anual de cáncer pulmonar con una tomografía computarizada de dosis baja (LDCT, por sus siglas en inglés) si:

-Es mayor de 55 años. 

-Tiene antecedentes de fumar 30 cajetillas de cigarrillos al año. 

-Fuma actualmente o ha dejado de fumar dentro de los últimos 15 años.

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g) Examen para detectar aneurisma aórtico abdominal

Si tiene de 65 a 75 años y ha fumado, debe hacerse un ultrasonido para detectar aneurismas aórticos abdominales.

 

h) Radiografía de tórax

El estudio también llamado tele de tórax o rayos X produce imágenes del corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, las vías respiratorias y los huesos del torso, así como de la columna vertebral.

Por medio de estas imágenes, los médicos pueden detectar cáncer, osteoporosis, infección o acumulación de aire en los pulmones, problemas vasculares, enfisema o fibrosis quística, así como alguna alteración en el tamaño y forma del corazón.

Durante la vejez, se recomienda realizarse este estudio cada seis meses o cada año y llevar la radiografía con un médico para monitorear la salud de los órganos.

 

i) Ultrasonido pélvico

Sirve para evaluar el funcionamiento de los sistemas reproductivo y urinario tanto de hombres como mujeres.

Utiliza una pequeña sonda y un gel que se coloca directamente sobre la piel para que, por medio de ondas sonoras, produzca imágenes de las estructuras y órganos de la parte inferior del abdomen y la pelvis.

Es uno de los exámenes de rutina para adultos mayores y hay tres tipos: el abdominal, el vaginal, para mujeres, y el rectal para hombres. Se recomienda que se realice cada año.

 

j) Prueba de gamma-glutamil transferasa (GGT)

La GGT es una enzima que está en todo el cuerpo, principalmente en el hígado. La prueba de la gamma-glutamil transferasa mide la cantidad que existe en la sangre.

Cuando los niveles de GGT son altos, pueden ser un signo de enfermedad del hígado, de daño en las vías biliares o problemas de huesos.

Para realizarla se necesita una muestra de sangre de la persona y se recomienda llevarla a cabo cada año si es a manera de prevención o más frecuentemente si así lo indica el médico.

 

k) Hemoglobina glicosilada A1C

Sirve para revisar los niveles de glucosa en la sangre. Se recomienda para personas con diabetes tipo 2 o prediabetes a fin de que hagan ajustes en su estilo de vida y eviten episodios de hipoglucemia

 

l) Biometría hemática con diferencial

Este estudio sirve para evaluar el funcionamiento de los glóbulos blancos en el torrente sanguíneo y diagnosticar infecciones, enfermedades autoinmunitarias, anemia, enfermedades inflamatorias, leucemia y otros tipos de cáncer.

Para realizarla, se necesita una muestra de sangre del paciente. Se recomienda realizarlo al menos una vez al año.

 

m) Coproparasitoscópico

Durante este examen se analiza el color y olor de la materia fecal. En las muestras de excremento se detecta la presencia de moco, sangre o parásitos, signos de posibles enfermedades renales, diabetes o infecciones del tracto urinario.

Esta prueba, que se recomienda realizar cada año, también puede diagnosticar infecciones intestinales, mala alimentación, falta de adecuada masticación o problemas de alimentación en el paciente.

 

n) Prueba de TSH (hormona estimulante de tiroides)

La tiroides es una glándula que produce hormonas que regulan el peso, la temperatura corporal, la fuerza muscular, la manera en la que el cuerpo utiliza la energía e incluso el estado de ánimo. Por otro lado, la glándula pituitaria o hipófisis produce la hormona estimulante de tiroides o THS.

Cuando los niveles de tiroides están bajos en el cuerpo, la glándula pituitaria produce más TSH (hipertiroidismo), pero cuando los niveles están altos, la glándula produce menos TSH (hipotiroidismo).

La prueba de TSH entonces, es un buen indicador para saber si la tiroides está funcionando bien. Lo ideal es que el adulto mayor realice esta prueba por lo menos una vez al año o cuando su médico indique.

ñ) Densitometría

Se trata de un tipo de radiografía que mide el calcio y otros minerales en los huesos para detectar osteopenia, osteoporosis u otros padecimientos relacionados a la debilitación de los huesos.

Forma parte de los exámenes de rutina para adultos mayores porque previene fracturas en las personas adultas, principalmente de cadera, columna vertebral y de muñecas.

Si la persona padece osteopenia u osteoporosis, la recomendación es que la persona se realice este estudio cada año, pero si es a manera de prevención, se puede extender hasta cinco años.

Cuida tu salud, en CDI puedes realizarte los estudiós necesarios para cuidar de tu cuerpo.

2.- Mujeres

a) Mastografía (detección de cáncer de mama)

Esta prueba toma una imagen de la mama para buscar signos de cáncer en sus etapas iniciales, antes de que se presenten síntomas de dicha enfermedad o luego de detectar algún bulto o protuberancia en los senos.

Lo recomendable es que las mujeres se realicen este estudio cada año a partir de los 40 años, pero, si tienen antecedentes de cáncer de mama en familiares cercanas, lo mejor es aumentar la frecuencia.

Las mujeres de hasta 75 años deberían hacerse una mastografía cada 1 a 2 años, dependiendo de sus factores de riesgo, para revisar si hay cáncer de mama.

Los médicos recomiendan que las mujeres deben realizarse una mastografía en periodos de uno o dos años hasta los 75 años; y es que a partir de los 60 años las posibilidades de padecer un cáncer de mama aumentan.

 

b) Detección de cáncer de cuello uterino

Después de los 65 años, la mayoría de las mujeres que no han sido diagnosticadas con cáncer o precáncer de cuello uterino, pueden dejar de hacerse pruebas de Papanicolau siempre y cuando hayan tenido tres pruebas con resultado negativo en los últimos 10 años.

En el caso de la citología cervical, la recomendación no indica realizarse la prueba con tanta frecuencia (lo ideal es cada tres años), pero sí se deben mantener estos exámenes al menos hasta cumplir los 65 años para prevenir el cáncer de cuello de útero; si en las dos citologías previas a los 65 años los resultados son favorables, no se recomienda repetirla pasada esta edad.

3.-  Hombres

a) Examen de próstata en hombres:

El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia producida en la próstata. Cuando los niveles de esta sustancia aumentan en la sangre, puede ser un signo de cáncer en dicho órgano, infección o agrandamiento benigno.

Los niveles se conocen al analizar una muestra de sangre del paciente que se recomienda tomar cada dos años.

Además de analizar el PSA en estudios de sangre es importante realizar otras pruebas como:

 

- Tacto rectal: A través del ano el especialista puede palpar la próstata y valorar si hay alguna anomalía como puede ser un bulto.

- Ecografía y resonancia magnética: estas pruebas se suelen realizar si la PSA presenta valores elevados o se ha detectado una anomalía en el tacto rectal.

- Biopsia: se realiza en los casos en los que se intuye que puede haber un cáncer de próstata.

 

b) Ultrasonido de próstata

El ultrasonido de próstata utiliza una pequeña sonda denominada transductor y un gel que se coloca sobre la piel del abdomen del adulto mayor para producir imágenes de la glándula prostática.

Sirve para diagnosticar padecimientos relacionados con la dificultad para orinar, nódulos, anormalidades o con la glándula agrandada.

Dependiendo del caso, este ultrasonido podría solicitar que se introduzca un cilindro de plástico, conocido como transductor de ultrasonido, en el recto del paciente, para obtener imágenes más nítidas. Se recomienda que se realice este examen de laboratorio cada año.

 

 

 

 

 

 

 


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