El Metro informó que, por seguridad, no se permite el ingreso de bidones o recipientes que contengan gasolina en las instalaciones de este medio de transporte.

 

En su cuenta de Twitter el Sistema de Transporte Colectivo (STC) publicó que esta medida se lleva a cabo con el fin de evitar accidentes. “La seguridad la hacemos todas y todos”.

De acuerdo con autoridades de Protección Civil, a temperatura ambiente el hidrocarburo genera vapores explosivos, lo cual representa un peligro inminente de incendio por el transporte o almacenamiento de manera inadecuada.

El traslado de combustible debe realizarse en envases de polietileno de alta densidad, que puedan resistir solventes, ya que la gasolina en envases PET solubiliza el recipiente y al final se romperá, en especial si está expuesto al Sol.

Además, los vapores que genera la gasolina en envases causa una sobrepresión y el sello de la tapa sino es el adecuado provocará que se dispare y ocasione una mayor evaporación y por lo tanto una alta concentración de gases en el espacio en el que se encuentre el recipiente.