¡Huye Xóchitl!. En el horizonte político surge un nombre que ha llamado la atención de muchos: Xóchilt Gálvez. Sin lugar a dudas, el Frente por México, cuenta con una candidata fuera de lo común y a medida que avance la contienda electoral, su presencia irá ganando terreno en todo el país.
Sin embargo, es crucial destacar la necesidad de cuidar la provincia y prestar especial atención a cada estado. En el caso de Morelos, se evidencia con claridad que los supuestos representantes de la sociedad civil están ‘quemadísimos’.
Y en primer lugar resalta el nombre del ex gobernador Graco Ramírez, conocido por su cuestionable historial. La candidata del Frente se encuentra en manos de aquellos que están dispuestos a dejarse manipular por un exgobernador que busca, a toda costa, volver a influir en la política del estado.
El escenario no favorece en absoluto a Xóchilt Gálvez. Parece que la candidata no está al tanto de la realidad de Morelos, donde la sociedad civil no solo se muestra reacia a votar, sino que también desprecia a Graco por sus notorias acciones y aclaradas corrupciones durante su mandato, así como la participación de su esposa, Elena Cepeda, y su hijastro, Rodrigo Gayoso, quienes se hicieron famosos por el ‘moche’ que pedían en cada obra.
La desfachatez llegó a tal punto que incluso se apropiaron de las despensas destinadas a los damnificados, poniendo el nombre de su hijo, quien anhelaba convertirse en gobernador, en las ayudas que la gente generosamente había proporcionado.
Parece que Xóchilt Gálvez no es consciente de la compañía en la que se encuentra. Debe considerar seriamente dejar de depender de los partidos políticos y de sus miembros si realmente pretende ganarse el voto de la sociedad civil que rara vez participa en elecciones.
