ESO DE que la UAEM está “así” de ser rescatada financieramente ya se está pareciendo al cuento de “Pedro y el Lobo”, mientras miles de sus trabajadores oyen versiones de que ya mero, pero no les llega la hora.

Se ha repetido más de tres veces que en cualquier momento llegará el billete, procedente de Educación Pública y Hacienda, y que será la U. morelense la primera de una decena en ser rescatada de su “quiebra”.

Tal vez por eso saltan los caza-reflectores, ya sea con propuestas de solución basadas en quejas sobre quejas o hasta armar la “coperacha” para alivianar a los trabajadores con unos pesos para irla llevando. Tsss.

ACÁ ENTRE nos, resulta que ni dentro del mismo Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) se da el consenso de que crezca a cinco el número de consejeros, como intentó la LIII Legislatura.

Alias, sería más burocracia en tareas que, se ha visto, no han aportado los resultados más deseados, no por falta de personal, sino porque acá no ha cuajado la cultura de la transparencia y la rendición de cuentas.

El proceso de obtención de información pública no ha dejado de ser sumamente tortuoso y lento, plagado de zanjas por sortear y en muchos casos casi de litigio. Quisiera decirse que IMIPE es maravilloso…

QUIZÁ FINO, tal vez grueso, pero de alguna manera deberá bordar la nueva administración de Cuauhtémoc Blanco en el tema del transporte público, mejor conocido como rutas, sin pegarle a público usuario.

Si alguien pensó que el tiro de gente como Dagoberto Rivera y amigos era especial contra Graco Ramírez, se habrá equivocado, porque el tema siempre ha sido de beneficio personal y parece no tiene límites. Veremos.

Las exigencias de líderes, con amenaza de bloqueo y algunos otros desmanes, las padeció Sergio Estrada, al igual que Marco Adame y Graco Ramírez, y ahora parece que le toca turno a Cuauhtémoc Blanco.

HASTA LA tarde de ayer no era cosa legal la fusión de secretarías y la creación de la Jefatura de la Oficina de la Gubernatura, al no haberse publicado en el periódico Tierra y Libertad… por aquello de las dudas.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1