PASAN LOS meses y no aparecen indicios de que el gran problema de México, la inseguridad, muestre indicios de ir a la baja, como se ve en el más reciente reporte del Sistema Nacional de Seguridad, de la Segob.
Que México promedie casi 80 asesinatos cada día no es, de ninguna manera, un dato que permita albergar esperanzas de que vamos en camino hacia la infinidad de ocasiones prometida pacificación del país.
En buena medida nefasta herencia de anteriores administraciones, de cierto tampoco ahora se observa que las estrategias surtan los efectos positivos anhelados como evidencian 777 feminicidios y 706 secuestros.
DICEN, LOS que dicen que saben, que un tal Alberto Einstein (quizá la segunda mente más brillante de la historia) dijo alguna vez: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. ¿Y qué hacemos?
La estrategia de bienestar para los mexicanos (buscar sustantivos epícenos, para que no se ofendan ellas) tiene dos grandes puntales: los programas sociales y la fuerza pública, pero no se ven resultados.
Alias, ya pasó el tiempo suficiente como para reconsiderar un ajuste a la estrategia, no a modo de golpe de timón o manotazo en la mesa, pero sí replantear el papel que juegan las policías municipales, quizá.
EN MORELOS, la dinámica de la inseguridad había mostrado buenos signos en septiembre, siendo el mes con menos homicidios dolosos junto con enero, pero el reporte de octubre trajo un dato desalentador.
Con 80 asesinatos, octubre se trepó al liderato anual en este tipo de delitos, el secuestro también tuvo un repunte al registrar seis, cuando en el trimestre previo traía un promedio de tres. Alias, no mejoró la cosa.
Habiendo tomado la Federación las riendas del trabajo en seguridad, acá no queda sino esperar que alguien se atreva siquiera a proponer el replanteamiento de la estrategia y ella tal vez no sea Rosa Icela Rodríguez.
DESDE LUEGO, la legalización-regularización de la mariguana, la “consulta popular” y el llamado a que España se disculpe por lo sucedido hace 500 años, es importante, pero ¿y la seguridad y la salud?
Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1
